Dejó los hostiles cielos y campos de repetidas explosiones donde había aprendido a luchar, para llegar a una polvorienta y desierta Avenida...
Pensó que sería tranquilo, pero se equivocaba, no contó con cuán curtido lo había
dejado la g u e r r a...
// --012-12-01-- //
Dejó, de repente, de rogarle a Dios en cada batalla, que la matara.
Que un par de días no son suficientes para curar a los heridos de guerra.
Que en este caso, solo es un herido.
Así que tanto silencio le inquietaba, le generaba desconfianza, sus sentidos se agudizaron y no volvió a soltar su MG, se volvió una extensión de su cuerpo.
Ahora tenía una misión... el destello de un cabello rojo ( A color Verdad) y el pequeño y aleatorio brillar de los dientes de la hoja de una Moto Sierra , le hicieron sonreír...
Aunque bajo la máscara de gas,
nadie podía notarlo.
~ El Aviador ~
Von Adrian Hölle-Krieg Luftwaffe
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