31.3.13

Renacer

Se ahogó ella misma en la Verdad. En todo el dolor que podía sentir.









Era lo mejor. Era la ÚNICA SALIDA que podía ver ahora.
Era lo mejor...Para renacer.

Voz.


- ¿Y si no quiero ser feliz?
          - Ah! Estaba pensando en tu voz.
                           - ¿En mi voz? ¿Qué?
- No sé. Como suena
              Y obviamente, si quieres ser feliz.



The Hopeless Boy.

La Idea

Debía ya hacerse a la idea de que no habría un sí. Ese sí.
Ningún para nosotros




Y jamás un juntos.

29.3.13

Personas Así.

"Lo peor de todo, es que conmigo SI fuiste una persona así, de las que odiamos. 

Y yo, contigo, me convertí en una persona así, de las que tánta lástima nos dan...

Como siempre habías sido tu... 
Y como siempre he sido y seguiré siendo yo."




Narcoléptica*

Tijeras De Podar


Es una pena que se hubieran conocido él y la Pelirroja, justo ahora.

Ahí en ese metro en medio de la frustración y sus ganas de no sentir absolutamente NADA.

El con el pecho lleno de tinta, ella con el cabello inundado de sangre

Justo cuando ella sólo quería arrancarse el corazón con unas tijeras de podar.



No fue suficiente con matarlo.
¿Sería el hielo suficiente?

No fue suficiente distancia.
¿Serían eones de silencio, suficientes?

Nunca nada era suficiente.
Ni el amor.
Ni el dolor.

Ni tampoco el desamor.
Ni tampoco el silencio.



Entonces...


¿Cuándo iba a ser ella suficiente?

Si ahora había ya suficientes razones para tener la razón.
Suficientes estadísticas en aquel coctail
para no tener corazón, siquiera.


***

28.3.13

Hielo. Cubo de Hielo.



Le dibujó un cubo de hielo al rededor a su corazón. Sólido. Firme. Irrompible.
Era mejor así. Se sentía mejor así. 

Era feliz así, de cualquier modo.

Así era, y así quería que se quedara...
O de pronto, le hacía falta más. Un poco mas....


¿De qué?
De tiempo. Al final era solo eso. Cuestión de tiempo.

Con el clima del Camino de La Izquierda, seguro el hielo se haría mas duro.




***
Fotografía: Chema Madoz.







Y aunque no se lo dijera. Lo esperaría. Lo esperaba ahora.

Podía esperarlo en silencio, sin hacer mucho al respecto. Sin darse cuenta que estaba esperándolo.
.           (Porque evidentemente, no se daba cuenta)              .

Sin que se notara, estaba ahí viviendo metro a metro, consigo misma como ÚNICA meta y objetivo y muy allá, en su fuero interno, lo esperaba. 


¿A qué? A nada. A que el tiempo cayera en el metro correcto y no hubiera que esperar mas.
¿Para qué? Para que SI. Solamente por ese SI.

Paso a paso en cada metro de La Avenida aunque ni ella se diera cuenta y creyera que en realidad no... Estaba ahí cogiéndose el corazón dentro de un bolsillo sin darse cuenta. 

Se sentaba a pegarle cinta adhesiva a su propio corazón ya que no la había dejado pegar el suyo.

"Si de sanar se trata, yo me puedo sentar toda una tarde a pegarle Band-Aids a tu corazón. 
Si  me dejas.

-  No me dejaste -"

 
Ya no quiero hacerlo.

Ahí en silencio sin tocar el tema ni darle vueltas al asunto, o se marearía. 
Vomitaría si revolvía mas todo...Paso a paso. Esperaba el meto y el momento correcto.
¿Ese momento que juraba que jamás llegaría?
Qué tan fantástico es cuando esos momentos que nos juramos 
nunca sucederían en la vida...

Suceden.

Y todo ¿A que? ¿Para qué? ¿Por que?
Para un                      SI,
A un        NOSOTROS
Por aquel             JUNTOS



Sí, Nosotros. Juntos.

27.3.13

D e s Esperanza

"Y en un momento de esos donde ni él podía entender qué carajos le pasaba por la cabeza, se miró un hombro y cayó en cuenta ..."
De que en La Vida, como en La Avenida... Como la Y que le dividió la existencia a la Pelirroja... 
Había cosas de las que no podía escapar.
Lo agarrarían por los tobillos y lo acribillarían, dejándole aún mas grande, la desesperanza en el pecho...

Por que esta vez, no era cuestión de hacer.
No.
Ni de correr, o pensar en tonterías, estupideces o pendejadas...

Ya no podía huirle a "no hacer nada". 


Y con no hacer nada, algo ya estaba haciendo"

24.3.13

LA Y


"...Como una tormenta... Se dividíó en dos sin ella darse cuenta"

Y el camino en La Avenida de la Vida drásticamente se dividió. Como por medio de una hoz gigante, el pavimento se separaba frente a ella mostrándole que por primera vez, no podía evitar hacer lo que debía... Tomar una decisión"


En medio de ambas direcciones se extendía un sinfín de granos de arena. Y las rayas no querían siquiera asomarse del terror que les provocaba ver aquella catástrofe que había sucedido estaba sucediendo en La Avenida.

Llevaba UN KILÓMETRO.

Uno, entero... Derramándose y derramando Verdad, chorreando todo con aquel color del inframundo que llevaba encendido en el cabello, desde que se había abierto la cabeza y la Verdad le había teñido el cabello color de sol, al antojo de envolverla en llamas, como siempre.


Era hora de tomar las decisiones que no se sentía capaz de tomar en metros anteriores.
¿Por que hoy? ¿Este metro? ¿Ahora?
Aquel día que se vació el primer balde en la cabeza recordaba que si se mantenía iba a ser momento de hacer las cosas correctamente. Dar cada paso con seguridad y mirarse las piernas y las muñecas cada que dudara o quisiera mirar atrás.

Si miras atrás, volverás a caer en otro hueco o te perderás del camino
¿Recuerdas?

Era ahora la hora de dejar de sacar excusas. ¿A qué? a todo.
No existe excusa válida para no ser feliz.
Ahora, como en la lista, no podía seguir buscando salidas tangentes y secantes 
a lo que quería en esta Avenida. Y en realidad había estado rogando por un cambio desde hacía kilómetros y kilómetros. AHÍ estaba el cambio. Amenazándola con una decisión sumamente compleja en frente de ella. Mucho mas aterrador que cruzar uno de los letreros que anunciaban a metros de distancia que se acercaba un nuevo kilómetro.

Como las muchas telarañas que cubrían los escombros en La Avenida. Había cosas de las que aunque hubiera huido antes, ahora, era imposible escapar.


La Y en frente suyo la atormentaba. Ahí de pié... Cara a cara. ¿Como demonios no la había visto metros atrás?

-"Ah, claro. No estaba mirando al frente hacía ya casi 40 metros. Estaba mirando por ahí, al suelo, al lado... Arriba. Hacía un lente. De frente, de pronto."




El camino de la DERECHA.


En el camino de la Derecha, no había nada. Era C A S I la misma Avenida.

 Llena de estúpidos y ciegos perdidos y sin poder encontrar

   
 Estoy CANSADA de la gente ciega!

 su lugar en la vida. Llena de monstruos de rayas y de Adversidad. Aunque doliera demasiado. Y de Verdad, aunque se derramara cada 20 metros sobre su cabello.
 Era parcialmente igual.

A su Avenida De La Vida.

La única diferencia era completamente terrorífica.


En ÉSTA nueva Avenida
No llovía.



Cómo carajos iba a aguantarse una Avenida donde simplemente, NO llueve.
Sentía el aliento de Mr. Fear detrás de ella.
Rozándole las sentidos perforados y susurrándole qué camino tomar.


El miedo es el sentimiento mas genuino de la humanidad. No lo controlas, no lo frenas, no lo generas...No lo detienes. Solo lo sientes ahí a la hora de atacar.


               De alguna manera en esta nueva Avenida que debía tomar, todo parecía o        
                         aparentaba ser exactamente igual a la suya. A la de hoy. La de este metro  
                                  actual. Nada parecía cambiar y eso, la asustaba. ¿Que había mas 
                                       adelante?...


¿Que importaba que hubiera mas adelante?. 
Hasta que no escogiera un camino no lo sabría.





El camino de la IZQUIERDA.

A la izquierda. De todo. Pasado Pisado...
Había una Avenida completamente diferente.

Aunque no estaba rodeada mas que de arena, como todo... Era mas oscura.
Llovía, al igual que en los demás metros. Pero la lluvia se enfurecía y luego, aplacaba.

Así como esos climas bipolares que nos están tocando ahora. Así.

El pavimento se había levantado, debido a la humedad. Las grietas generaban hoyos sin fondo dentro de la tierra, mucho más profundos que El Hueco del Kilómetro 18.

Cómo carajos iba a caminar en una Avenida repleta de huecos.
Sentía el aliento de Mr. Fear detrás de ella.
Rozándole las sentidos perforados y susurrándole qué camino tomar.


Y mientras mas miraba aquel camino de la Izquierda...
***
...Repasaba con la mirada divagando el de la Derecha 






Se estaba cansando de la ansiedad, de aquella turbia sensación de querer ver qué hay en los próximos metros y de forzar la vista para tratar de ver a lo lejos qué iba a suceder en su Avenida. 

Contaba que tanto media un metro para ver qué tantos faltaban para esa 
"mancha negra" o eso que "parecía una persona" que estaba 
por allá casi en la línea del horizonte del pavimento.

Ya no quería seguir siendo la misma que venía siento 
todos estos kilómetros.Al menos, los últimos dos, o tres.
Quería girar en 180° sobre su propio eje.


Quería, esta vez, 
ser ella la sorprendida.

***
Y por primea vez, evitó huir a aquello que quería.
Dejo las excusas en aquel pavimento viejo y mojado de 

La Avenida que venía recorriendo por mas de 20 Kilómetros

Se quito de encima el suspiro del miedo, se bajó la ansiedad de la espalda y todo el humo de tantos cigarrillos del pecho.


***





Y un cuerpecito de metro y medio con el cabello encendido en llamas se adentró en medio de uno de los caminos de la Y que dividía la Avenida, como la conocía hasta ahora.

Dando pasos firmes en medio de las heridas
Ahora menos rota, mas pelirroja
 y completamente reconstruida.



Y allá, en el camino del otro lado...


Mr. Fear  maldecía

 y una lluvia Ácida comenzaba a derruir el pavimento









Aunque como jamás entró, nunca supo que pudo haber pasado.
























21.3.13

Conocer Te.




No le pregunten ahora, por que no respondería, si fuera tal el caso. Aún no sabía qué quería de el ni para qué lo quería... ni era el momento de estar segura de lo que quería.
De pronto quería sushi.
Había comprado un cuenta gotas y no dudaría en usarlo.

                        Posiblemente se estaba desanimando de todo esto... 
                                              Aunque no del todo.
Quería un par de costales de tiempo para darse la tarea de conocerlo.

Quería conocerlo, realmente quería hacerlo. No sabía que tanto desde hacía 4 Kilómetros, pero quería conocerlo AHORA. El ahora es sumamente diferente. Maravilloso. Tan maravilloso como conocer a alguien en un bus.


Quería conocerlo. Más. Menos.
Hacerlo un completo ajeno y un extraño, para disfrutar el hecho de volverlo a conocer tal cual era de arriba a abajo.
Quería descubrir esos pequeños secretos que luego con el tiempo se convertirían en claves personales, gestos invaluables que solo ella y él comprendieran...  De esos que te abren espacios permanentes en los recuerdos, de esos que pasan a ser claves que solo tu puedes reconocer, de esas que son respuestas a preguntas que ni él sabrá que había que resolver.

Quería saber quien era, aunque ya de sobra lo supiera. ¿Acaso podía decir que ya lo conocía del todo? En absoluto. Fingiría que no sabía nada de el para cerrar los ojos unos segundos mas en esos momentos mágicos donde descubría más y mas sorpresas en él. Como unos zapatos azul turquesa con negro... O cosas como el botón mas difícil de abotonar, sonidos extravagantes y unas rayas blancas.
Sí, así. Ese tipo de cosas.

Quería conocerlo. Con todas las ganas de mundo. Tenía tiempo para ello...
Quería enterarse de esos gustitos prohibidos que le avergüenza revelar al mundo,  fijarse en sus pocas palabras y descubrir la letra pequeñita de sus discursos donde se esconde la verdad de cuanto podía llegar a quererla...

Quería descubrir que la quería. Darse cuenta por el rabillo del corazón que no era totalmente indiferente y que ahí había algo... 
Quería conocerlo, hacerlo sin que le interesaran demasiado las coincidencias en una listas de libros, películas y bandas favoritas, hacerlo con la necesidad de encontrar algo que le gustara de su posible mal gusto, algo que no le gustara de sus buenas costumbres.

Quería conocerlo. Mucho. Poco. Nada. Demasiado. Totalmente. Plenamente. Foto - Gráficamente.
Ahí en el momento mágico donde el lente enfoca y el cuerpo obtura.
Justo en el instante en que se diera cuenta que al tomarse la mano sus palmas encajaban en las suyas.
Darse cuenta de que si el destino estaba de buen humor, de pronto querría también ver como envejecía la tinta en su piel junto con la tinta profunda en un estanque plasmada en la de él.

Quería conocerlo. De tal manera que la rescatara de ese coctail de estadísticas donde el todas las historias había un mal final, que le mostrara que ésta vez era diferente.

Quería conocerlo, de tal manera que pudiera describirlo tal cual en color y a un ISO200 a la perfección. Que pudiera demostrarle que no debía revolcar el mundo para hacerla feliz, por que ella con solo conocerlo a él era feliz sin necesitar revolcado el mundo. 


Quería conocerlo, al punto de tener la absoluta certeza de que él la conocía
 lo suficiente para sentirse feliz a su lado.


20.3.13

Murió




¿Ella? Ella murió...
¿De que murió ella?
- De dar.
¿Dar?
- Lo dió todo. Cada fibra y cada respiro. Cada cabello a color Verdad.
¿Sí?... ¿Por cuánto tiempo?
- Casi 40 metros. O más.
¿Y como murió entonces?
- Lo dio todo, hasta el punto de no quedarle nada para ella misma. Entregó todo al vacío. Y murió.
Debe haber sufrido demasiado...
- No. Fue tan tonta que ni siquiera se percató de cuánto se estaba dando.

No debió dar nada, entonces. Pobre.
- No. Si debía. De lo contrario nunca habría sabido que nada valió la pena, como para morir.


___________________________**_____________________________

¿Ella? Ella sobrevivió.
- ¡¿Sí?! ¿Cómo sobrevivió?  A qué...
Sobrevivió a morir. Reaccionó en el metro correcto. 
- Reaccionar. Cómo es que reaccionó de la nada...
Dejo de darse, esforzarse... Dio tiempo al tiempo.
Obtuvo paciencia.
- ¿Paciencia? Y ¿la paciencia no la aniquiló?
No lo sé. Sobrevivió a ella.
-¿Por cuánto tiempo tuvo paciencia? Cuánto tiempo estuvo ahí...
Casi 200 metros.
-Y... ¿Dejó de dar en absoluto?
Usó un cuenta gotas. 
- ¿Durante 200 metros?
Aún lo usa... O eso creo.
-Pobre. No debió esperar tantos metros.
No. No debía.
-  Si. se contuvo durante tanto. 
Tenía.
- ¡¿POR QUE?! Si se ahorcó tanto tiempo. Si se tragó tanto sentir.
De lo contrario nunca habría sabido que cada metro de 200, valía la pena... Como para ser feliz.




Por más que creas conocer la historia
Jamás negarás que para todas las anteriores...
Nunca había un solo final.


Y para ésta no habrá excepción

Podía morir. Podía sobrevivir


*




Fue ahí cuando la pelirroja 
 perdió el rostro en un mar de sangre
 ...y en sus rodillas...

Mientras el espejo yacía inmóvil a su lado.







11.3.13

El Disparador.

Hay alguien en la Avenida. 

¿Hacía cuánto no pasaba ésto?

    Hacía Kilómetros. 
         ¿Como logró llegar aquí?
             No sé. Llegó.

                No, no puede.
                   Pero, ahí está
                       ¿Que es eso que trae encima?

... Hay un tipo con un híbrido de una Bazooka parado en medio de La Avenida...

                  ¿Pero que hace? 
       Hay un idiota, apuntando con una Bazooka hacia la nada en 
medio de la arena de La Avenida.





Hay un desconocido apuntándole a ella, a la Pelirroja. A ella.
En medio de La Avenida...


¿Qué es eso?
     ¿Como funciona?

            ¿Está Cargado?
                  ¿Tendrá municiones?



*
Se cerraron dos ojos al antojo de un disparo, del lente que logró por fin enfocarla.
Y las rayas comenzaron a salir y lo envolvieron todo, junto con ella.




Lo Aplastó...

...Lo aplastó.
Crujieron sus huesos a medio formar y se desgarraron los pocos ligamentos que había desarrollado. No hablaba. Solo se oyó un suspiro hondo. Se resignó a morir. 
Se retuerce, se queda sin aire. Duele. ¿Y donde estaba Él?

Lo aplastó... 


Cerró ella con mirada de psicópata sus manos sobre el cuerpo monstruoso 
y mórbido en su regazo. 
                                                                                           Murió con él. Se auto destruyó.

¿Dónde? ¿Dónde estaba ÉL?

...Lo aplastó.

¿Dónde estaba Él para decirle que no lo hiciera?  Decirle que lo dejara vivir.


Lo aplastó...

 Y su sangre comenzó a correr junto con las lágrimas y el tono encendido de su cabello,
esparcidos en el pavimento.



Ahí, frente a ella en La Avenida, con su Bazooka a punto de apretar el obturador.



*
E r a M e j o r A s í