Es una pena que se hubieran conocido él y la Pelirroja, justo ahora.
Ahí en ese metro en medio de la frustración y sus ganas de no sentir absolutamente NADA.
El con el pecho lleno de tinta, ella con el cabello inundado de sangre
Justo cuando ella sólo quería arrancarse el corazón con unas tijeras de podar.
No fue suficiente con matarlo.
¿Sería el hielo suficiente?
No fue suficiente distancia.
¿Serían eones de silencio, suficientes?
Nunca nada era suficiente.
Ni el amor.
Ni el dolor.
Ni tampoco el desamor.
Ni tampoco el silencio.
Entonces...
¿Cuándo iba a ser ella suficiente?
Si ahora había ya suficientes razones para tener la razón.
Suficientes estadísticas en aquel coctail
¿Sería el hielo suficiente?
No fue suficiente distancia.
¿Serían eones de silencio, suficientes?
Nunca nada era suficiente.
Ni el amor.
Ni el dolor.
Ni tampoco el desamor.
Ni tampoco el silencio.
Entonces...
¿Cuándo iba a ser ella suficiente?
Si ahora había ya suficientes razones para tener la razón.
Suficientes estadísticas en aquel coctail
para no tener corazón, siquiera.
***
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