Crujieron sus huesos a medio formar y se desgarraron los pocos ligamentos que había desarrollado. No hablaba. Solo se oyó un suspiro hondo. Se resignó a morir.
Se retuerce, se queda sin aire. Duele. ¿Y donde estaba Él?
Lo aplastó...
Cerró ella con mirada de psicópata sus manos sobre el cuerpo monstruoso
y mórbido en su regazo.
Murió con él. Se auto destruyó.
¿Dónde? ¿Dónde estaba ÉL?
...Lo aplastó.
¿Dónde estaba Él para decirle que no lo hiciera? Decirle que lo dejara vivir.
Y su sangre comenzó a correr junto con las lágrimas y el tono encendido de su cabello,

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