28.2.13

Ella Más. Mucho MAS.




...Y ése iba a ser el último que pronunciaría en unos cuantos muchos metros...


* esto no puede ser otra cosa mas que una enfermedad. 
                                                                                Duele demasiado y empeora con el tiempo*


Quería creer que se encontraba a al rededor de 130 metros de todo aquello por lo que luchaba... Y en pasado debido a que dejaría de hacerlo en ese justo y preciso instante, ahí parada en uno de los metros de La Milla Número 13.

~ Heroína. El cuento de la heroína.
Porque nunca pudo ni podrá mantener a nadie en manos de la heroína.


Se cruzaría de brazos y apelaría al valor de las OPORTUNIDADES de las que hablaba con tanto ahínco para comenzar a cruzar linea verde por línea roja en un calendario que a duras penas le mostraba qué tan poco había transcurrido desde que se golpeó la cabeza y se vació el baldado de Sangre encima...

 
 La pobre llevaba chorreando todo desde hacía ya casi un kilómetro en La Avenida.

... y la estela de sangre hasta hacía unos cuantos metros comenzaba a delatar un par de pasos inseguros de los cuales arrastraba un pañuelo anémico...

Que pasó entonces. Llevaba las manos inundadas a color verdad. Se le caían retazos de cabello y le manchaban la realidad. La verdad en el calendario era la meta.
Que la sangre ahogara todo sentimiento, hundiéndolo espesamente en un mar 
color carmín sin dejarlo respirar y al final una vez muerto, 
engullirlo para que no atormentaran nunca mas a La Pelirroja.



Por cada cruz a color verdad podría evitar una lágrima, un dolor. Podía evitarle la tragedia de sacrificarse una vez mas por un ciego de esos que siempre se pierden de sus caminos para toparse con su bella y lluviosa Avenida.

Estaba HASTIADA de la gente CIEGA. 
                                                                   Todos los ciegos al final se arrepienten de no haberLa visto.



La repentina seguridad plena y consciente de que mas allá en uno cuantos metros, ella NO veía nada. Ni a nadie. Seguía sola en su Avenida.

Así es y ASÍ SE QUEDA.
¿Y que de trágico con ello?

Ese era el chiste. Cada cruz roja en el calendario le haría comprender a los golpes que no había nada de malo en no ver nada, ni a nadie allá al frente del pavimento.

Creo que la enfermedad la traía al colapso, que hubiera preferido ver a Mr. Fear reencarnado en frente de ella, que no ver nada.

Completamente surrealista y fantástico lo que estaba sintiendo. Dejándose amedrentar por imaginaciones precoces y pajazos mentales que no la llevarían a ningún lugar de la Avenida.

Entonces comenzaría a recopilar cada momento, como suyo. A partir de la cuenta regresiva, así podría darse cuenta qué tan ensangrentado el calendario, o que tan enferma se encontraba ella.




Día I

~ Parada en zancos y envuelta en Sangre, con boina de pintor, se enfrentaba a la enfermedad que se la estaba comiendo.~

La Enfermedad Se Encuentra Al 90%







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