29.7.12

Dolida

Al menos apenas estaba subiendo y no estaba ya tan arriba, agarrándose con las manos del cielo. Por que de haberlo estado, el golpe habría sido muchísimo más duro. 

Y ya se había derramado varios baldados de Sangre encima, pa' que ahora su propia verdad le manchara el cabello color fuego, si se hubiera abierto la cabeza.


Se le había olvidado no confiar demasiado. Que todo ser humano en la Avenida a veces es malo. Que confiar y darlo todo nunca paga y que al final, como siempre, acabaría con la cabeza zumbándole y con el peso de la ira montada encima de su espalda causándole un dolor insoportable.


Se le había olvidado esperar siempre lo peor, así cuando llegara NO la tomaría por sorpresa.

Qué novedad. Inclusive todavía rota seguía siendo un deporte hacerle daño.

Y después con una media sonrisa y el cinismo sentado en la boca, preguntan "¿No hay problema"? o se les inunda la garganta peguntándose por qué será tan fría, hiriente, cruda, lacerante.


Que por qué prefería estar  blindada envuelta en llamas

Por esto. Por los Baldados de Sangre. Por los malos chistes y las charlas pesadas. Por las plantadas que hicieron que echara raíces y se rompiera a llorar. 


Jamás pensó inundarse de Adversidad así por un desconocido.


Pero también ella podía charlar. Jugar pesado. Tan pesado que el ancla hundiría el barco y ahogaría a la tripulación entera. Mientras el maravilloso Kraken se tragaba uno por uno los sueños de cada pirata de conquistar un tesoro.

Claro que podía. Podía ser igual de cruel e igual de cruda. Y jugar con cada fibra de sentimiento así como constantemente todo el maldito mundo jugaba con ella.

Pero había una diferencia. 

Podía ser pelirroja, podía ser cruda y ruda. Podría ser de hielo y estar blindada. Podía ser muchas cosas. Podía.

Pero no podía tener criterio suficiente para pagar con igual moneda a nadie por mas daño que causara. Por que por más " ojo por ojo" y " Metro por metro" la palabra rencor y venganza no se encontraba en las hojas de su diccionario. Ni se encontraría.


Y hasta podía envolver en cinta industrial las alas de avión a ver si le daba la gana de volar de nuevo. Pero ¿Para qué?

Era como el cuento de la ventana. O el vaso.
Si se despica el vaso, puedes seguir conteniendo un líquido. Pero el vaso seguirá despicado y no será lo mismo que un vaso nuevo. 


... - Es que cuando un vaso se despica, lo botan. Para no cortarse. 


O la ventana. Si una ventana se cae, se parte. Y por más que pegues cada pieza, sin que se vean las hendiduras... Nunca podrás volver a ver a través de la ventana. O tal vez no igual.


Podía sentir de todo. Pero no sintió nada.
Podía arreglarlo todo. Pero eso no era su trabajo y estaba cansada de hacerlo todo ella siempre.

Pero aunque podía vengarse y sentir rencor... Ella prefería seguir haciéndose la de la vista gorda. Demasiado gorda.

Y una vez mas, sentarse en la Avenida con hilo y aguja, a remendar sus heridas. Heridas nuevas, costuras viejas.

Ya que al parecer NO sería en este Kilómetro donde llegaría...

Alguien que la quisiera sin costuras y con heridas.


Igual de rota, pelirroja y destruida.

Igual de lastimada y DOLIDA.

28.7.12

A baldados de Sangre.

A baldados de sangre aplacaría su tristeza. 
Y al antojo del dolor, se amarraba como un náufrago a su soledad tan preciada como mala consejera.


Mientras el País del Sol la acribillaba con una casa del terror para niños que no veía la hora de ver terminada y que la mantenía alejada de casi todo el mundo, en la Avenida de la Vida. Y la mantendría por varios metros de este Kilómetro.


Tenía una Vaca de 30 cms dormida a su lado...

A baldados de sangre y quizá un bidón de gasolina y una cerilla (como la niña del libro que andaba leyendo) aplacaría, mermaría y le daría pastillas para dormir al dolor. Para que la dejara en paz y pudiera seguir en su lapso de tiempo eterno e ingrávido donde se sentía mas tranquila que en cualquier otro lugar del mundo.

A baldados se sangre, de amor. Del alma color violeta que traía encima. De todo un poco. 
Se armaba con calma para perdonar y para sanar sus heridas. Como dijo el Gato, " Tal vez en el próximo Kilómetro te quieran sin costuras y con cicatrices."

Con heridas. Igual de desquiciada, igual de rota, pelirroja y destruida.

A baldados de sangre que se le derramaban en la cabeza, envuelta en llamas, como siempre, se hacía la de la vista gorda, muy gorda. Demasiado gorda. Para no darse cuenta de que ya en unos cuántos metros, si no hacía mal las cuentas y las matemáticas no le hacían la mala pasada de siempre, contaba con 180 metros.  
A p e n a s.
Ya. Se le venía encima el letrero. Totalmente encima como los baldados de Sangre.

A baldados de Sangre terminaba la casa del terror. A baldados de Sangre se le perdían ideas y pinceles en el pelo, se le encendía la cabeza en llamas y se fumaba la melancolía de un cigarrillo inhalando el poco tiempo que le quedaba antes de encararse con el Kilómetro 21. Que no sabíamos siquiera si era posible calificarlo con algún adjetivo.

A baldados de Sangre. De ecolines multicolor. De casa de Terror.
A baldados de sangre que se le escurría por el cuerpo cada que la ducha se la tragaba viva, de los ojos de M2 y de cada arañazo en su cuerpo.



Y a esos miles de baldados de sangre se hacía a la idea de que no quería estar anclada. Por que se sumergiría en el fondo del mar... Y el mar era el miedo en el que se hundiría si no navegara su balsa con cuidado sobre su superficie, siempre directo a un sol que no saldrá jamás.


A baldes y baldes de la Verdad que se derramaba y le zumbaba la cabeza. Envuelta en llamas... Envuelta en fuego. Hirviente. Hiriente. 


Cruda y Pelirroja.

Envuelta en llamas y bañada en Sangre.

Como siempre.

 









15.7.12

Compañero de Cuarto.

No tengo ni la más mínima intención de lastimar a nadie. Pero a veces la gente se lastima sola sin que yo haya hecho nada al respecto.


Solo deseo con el corazón que estés bien. Y que día a día se supere cada dolor y cada lágrima.


Te Quiero Mucho. Y eres importante. Pero la decisión de que el dolor continúe siendo parte de tu día a día y hasta te quite el apetito... Se sale de mis manos, por que es enteramente tuya.


Estaré siempre que me necesites. Pero no soy tan fuere para verte  destruido cada día que este ahí para ti.


Te deseo la mejor de las suertes, la mejor de las vidas, el mayor de los éxitos y las mejores cosas de la Avenida. Pero no puedo ahondar más en tu dolor... Ni menos convivir con el cada que te miro a los ojos.
Dolor que al parecer aunque esté lejos de ti, hasta aquí llega y aunque he buscado refugiarme, también me hace demasiado daño.



Podré ser fuerte y dura y una Pelirroja grosera y ruda, pero hay cosas en la vida y en la Avenida que logran acabarme los nervios y atormentarme la cabeza hasta el punto de derramar lágrimas por ellas... Y tu dolor, tus lamentos, tus quejas, tus lágrimas, tus " Qué Hago" y sobre todo tu enorme e infinita tristeza y el ancla que le colocaste a tu vida con todas estas cosas, me pueden más que el miedo, más que cualquier otra cosa que me lastime, me lastima verte mal. 


Por que aunque sé que no es mi culpa, me siento culpable. Por que sé que no estás acabado por mi. Por mano mía. Pero sí aseguras que por mano mía podría salvarte y mágicamente todas estas cosas cambiarían de sopetón. Que tu felicidad está en mis manos y yo me miro los diez dedos y en realidad no la veo.
Y creo que la felicidad de cada quien, está en su fuero interno, muy dentro gritando " Aquí! Aquí!"
Pero al parecer te llenaste de tantas cosas malas hasta el fondo, que se ahogó la tuya y dejó de gritar.

Y ¿ Por qué me siento culpable? Por que se supone, tengo la solución en mis manos, pero estaría arriesgando no sólo mi futuro ni mi vida sino mi felicidad si decidiera llevarla a cabo.



Ese pequeño y diminuto rayo de felicidad, medio quebrado dentro de mi que ya ni gritaba tampoco, ese que con semanas de soledad y largas conversaciones conmigo misma he logrado encontrar al armar pieza por pieza del rompecabezas del alma en el que me convertí hace ya tiempo.


Y por pequeño y diminuto que sea ese rayo me aferro a el como un náufrago a una estaca de madera en un mar abierto... Por que quisiera ver como ese pequeño rayo aunque sea capaz de desaparecer con cualquier tormenta, puede crecer y puedo armar las piezas del rompecabezas y en algún momento ser feliz ... De verdad.


Y sobre todo tener la posibilidad de decir que fui yo misma quien me tendí una mano cuando me tropecé en el pavimento y que juntas la Pelirroja del espejo y yo nos armamos la una a la otra.


Sé que es difícil. Nadie dijo que NO lo sería. Sé que todo el tiempo dices " Me duele", " Qué Hago" " He Cambiado" y que sobre todas estas siempre dices " Pero Entiéndeme".


Tu dime.
¿ Quién podría entenderte mas que yo?

Y en realidad ENTIENDO que el dolor se trepa dentro y se acurruca para jamas salir. 


Pero estoy cansada de tener que ser siempre quien entienda. Quien haga algo para solucionar la vida de las personas a mi alrededor. Quien de un paso primero para ver como NO se desmorona el mundo en que vive. Ser siempre yo la novata que tiene que aprender a comprender las cosas que no puede entender el resto de la gente.


De ser el Pequeño Larousse del pasado y el futuro ( Por que jamás me hablas del presente) teniendo que responder a todas las preguntas dolorosamente incómodas, que a ciencia cierta NO se siquiera si son preguntas. Por que el fantasma del signo de pregunta (?) nunca se hace presente al final de tus frases y termino creyendo que estás afirmando algo, que al final del día me deja con el quicio regado en el suelo y el Apellido a flor de piel.

¿ Por qué? Por que me siento juzgada. Por que tus peguntas afirmativas no hace ni logran mas que hacer que mi cabeza de mil vueltas a algo a lo que NO le tengo  RESPUESTA.

No sé si mañana lloverá. NO sé si hoy lloverá de hecho. No sé si en dos meses yo esté viva siquiera. 

Como es que tu SÍ tienes la certeza de que en dos meses habrá alguien nuevo caminando en mi Avenida, que próximamente voy a estar junto a quien me esté hablando, o que por que decida salir con alguien quiere decir que mañana vamos a andar juntos...

¿ COMO?

No sé. NO tengo una bola de cristal como la tuya para andar prediciendo el futuro de la forma mas PESIMISTA que te hayas podido inventar. Dejándote llevar por el dolor y masacrándote, flagelándote con el pasado y apuñalándote con el futuro. Por que como dije, el presente es como... No sé, el triángulo de las bermudas. Sabemos que está pero según tú no existe. Solo hay dos cosas, pasado lleno de cócteles de errores y futuro lleno de angustias y para darle el toque final, MAS DOLOR.
Ese PÉSIMO Compañero de Cuarto que escogiste para vivir con el todos los días. Y sobre todo, pasárle sus malas rachas, sus chistes pesados del futuro y como no, su pesimismo que es casi igual al tuyo.

Cuales son las ganas de darte duro cada día pensando en que en quiensabecuantotiempo voy a estar con alguien mas. ¿Qué carajos ganas con pensar en esas ESTUPIDECES a parte de LASTIMARTE tu solo?
Te quejas de que te duele. Pero al parecer no haces nada al respecto para ayudarte a ti mismo y esperas que la solución la tenga yo, fingiendo que nada pasó y que de repente volvemos a lo mismo, justo cuando yo estoy, fuera de rota, cansada y ya adolorida y MAREADA de darle las mismas veinte vueltas al asunto del FUTURO.

Y del Futuro, solo me importa el País del Sol, La Avenida, Ácida, Chema- Madoz y mi diminuto rayo titilante de felicidad.
¿ Dónde mencioné a alguien mas?

Seguramente, como me prometí a mi misma decirte la verdad ante cualquier situación...

NO voy a negar que seguro llegará el momento en el que conozca a alguien. Que me llame la atención alguien. Que quiera a alguien. Que me saque el corazón roto a pedazos y se lo entregue a ese alguien.

El momento, seguro va a llegar. PERO de algo estoy segura. Ese momento no es hoy, ni mañana. Ni en un mes. Ya a partir de ahí, NO SE  en qué momento vaya a suceder. Ni mucho menos voy a saber quién carajos es ese " Alguien".
Y si yo no tengo idea. No sé como es que tú estas tan seguro de que en dos meses va a pasar esto, aquello, lo de mas allá y con nosequiénsito.
¿ Para qué demonios te atormentas con películas que ni siquiera yo puedo armar de mi futuro?

No entiendo. Y ya no quiero darle mas vueltas a las cosas. ¿ Que cosas? ESTAS cosas. Todas estas cosas que me tienen al borde del vómito de andar pa'rriba y pa'bajo con ellas.

Siempre escribo en tercera persona. Siempre he dicho que la Pelirroja esto y aquello. Esta vez me senté en el suelo a escribir con voz propia cada cosa que siento.

¿ Y sabes que siento?

Siento que todo esto es mi maldita culpa. Que poseo soluciones para ello pero sencillamente NO las voy a usar por un capricho de alguien que desperidició la oportunidad de su vida y ahora pretende recuperarla con solo afirmar que ha cambiado.

Y si, es crudo. No volveré a decir ese tipo de cosas. Pero es que no puedo inventarme otra historia por que esa es la VERDAD. Y la verdad mientras mas roja y mas espesa en el suelo y en el cabello de la No Rubia, mas duele.


Y en otras palabras... ME DUELE. Me duele verte estancado con tantas cosas maravillosas alrededor. Me duele que me atribuyas tu felicidad cuando esa la tienes que encontrar por ti mismo. Me duele que, justamente cuando ya no es posible, si quieres hacer las cosas perfectamente. Me duelen tus quejas, tu maldita bola de cristal que no sé como demonios predice mi futuro en pos de lastimarte y pintar mil y un posibilidades de que TU te sientas mal, posibilidades en las que SIEMPRE en dos meses o en quiensabecuando, estoy con alguien y tu estas llevado del Demonio. Me lastima tu tristeza. Me duele enormemente.

Y ya NO se qué hacer contigo. Por que al parecer nada de lo que te digo funciona, y este es mi último recurso agotable para que entiendas varias cosas. 

Como que NO puedes saber el FUTURO. Que el MUNDO no se está acabando. Que tu felicidad NO soy yo. Y sobre todo, con lo que empecé a escribir esto. Que la elección de seguir arrastrándote en la miseria del lamento y mortificándote con pajasos mentales de un futuro que al parecer solo tu conoces... La elección de seguir en las mismas, o pararte ES solamente TUYA.

Y que me duele. Por milésima vez. Que tu dolor llega hasta aquí y me lastima.
Y que yo no escogí dejar todo el dolor atrás y buscar mi felicidad, para que un pasado que ya PASO y un futuro que no conozco pintado por ti, me entristezca, me desespere y sobre todo me DUELA.
Yo no escogí refugiarme en mi para seguir sintiendo dolor por todo. Para que se me siga crispando la espalda de la ira ni para que me asalte un dolor de cabeza con preguntas afirmativas que mas que dolerme me OFENDEN.

Por que es triste. Y me duele...

No quiero ya mas preguntas
No quiero mas malditas afirmaciones...

No quiero darle mas vueltas a todo, otra vez. O vomitaré. En serio.
Así que si de verdad de alguna manera te importa todo esto, porfavor
AYUDATE A TI MISMO.

Por que todo lo que YO hago NO sirve 

Y no pienso tomar la única solución de salvarte que me diste.

Por primera vez, contigo
Mi pedazo moribundo de rayo de felicidad va PRIMERO.
Y haré lo imposible por aferrarme a el.
Por que no sé tu pero yo, no quiero mas al Dolor de Compañero de Cuarto.

Te Quiero.


Una No Rubia.



6.7.12

A gritos, a dolor y a cigarrillos.


Hay una chica pelirroja, desmayada en medio de la Avenida...

Y se paraba de la camilla a los gritos luego de que le perforaran uno de los 5 sentidos. Los demás se le adormecían en un vaivén de sensaciones, mientras se le subían siete mil hormigas por las manos y las rodillas le flaqueaban. Se le atontaba la sonrisa y en la mano derecha la abandonaba la fuerza con la que apretaba ya sin ganas un fragmento de Typografía.

Le zumbaba la cabeza, envuelta en llamas como siempre, de tanto darle vueltas a miles de asuntos. Mientras el Esquizofrénico se seguía dando golpes contra las paredes mullidas de su cabeza gritándole a una almohada " Van 10 Van 10 Van 10!"

... Diez agujeros que le recordaban que seguía viva. De pié en el Kilómetro 20 encarando La Avenida de la Vida.


Y antes de que la aguja le atravesara el oído, la tarde la había envuelto en miles de familias Typográficas y el humo de un sinfín de cigarrillos que todavía la hacían sentir esa
PAZ totalmente inconsecuente con la situación que se le venía derramando encima en medio de la Avenida...

Se le derramaban recuerdos encima, como los baldados de sangre que le caían en la cabeza al rededor de cada mes y acababan pintando su cabello a color verdad. Cada ves una verdad mas cruda, mas verdadera.

La verdad es aquello que no miente, pero crees que siempre anda mintiendo.


Los recuerdos, todos y cada uno igual de lacerantes e inocuos. Moribundos que acababan suicidándose en el lamento, dónde yacía la más triste historia de un uno sin dos y de una No Rubia lastimada y adolorida. Que ya no le provocaba mas que comer KornFlakes con Vodka o desarmarse a si misma en un rompecabezas, una vez mas y pegar con cinta adhesiva cada pieza.

Con las piernas y la espalda llenas de remiendos, los sentidos atontados y las manos crispándose en un puño por antojo del dolor, se fumaba uno que otro cigarrillo para relajarse y dejar de darle vueltas a todo en su cabeza. 
Si das demasiadas vueltas, obvio te mareas. Y todos sus pensamientos ya se encontraban lo suficientemente mareados como para vomitar un montón de respuestas que no le iban a servir de nada.


... La tarde estaba para muchos besos y un cigarrillo. Pero se prestó para muchos cigarrillos y ningún beso.

Como con el sentido agujereado colgándole de el izquierdo ( el lado ) se paraba del suelo a estirarse y mirarse las heridas, cada una firmemente cosida con hilo y jirones de piel pálida que se mimetizaba con el resto...
Y dejó de darle vueltas a todo, el Esquizofrénico dejó de gritar y del dolor, se quedó dormido. Y ella podía seguir caminando hacia el frente de la Avenida donde ...

Oh ... No.

Más adelante, así como le dolía la barra metálica que tenía atravesada en medio del sentido, como un demonio... Se dio cuenta que ya podía ver un punto casi negro a un lado de la Avenida.
Y qué más podría ser. Qué iba a ser más que algo que ya esperaba y no se le hacía ajeno.

Más allá de los 150 metros de vida. De jirones de piel, de un Imbécil, de Un Extranjero, Dos Siameses, De M2 y los mil rayas. Más allá de cigarrillos y Typografía.

... Más allá de la Dinamita y la Avenida.
Se encontraba el endemoniado letrero que le decía que se le acababa un Kilómetro mas en la Vida. El Kilómetro 21 se erguía en ese letrero y había mucho que caminar y todavía, mucho que aprender, llorar, sufrir, derramar ...

Mucha verdad con la que seguir pintando su cabello.
Así como esa tarde que la Typografía dibujó tinta sobre la tinta. 



Así como el Extranjero no le daba la gana de salir de su Avenida...

 Le pedía consejos a un Gato y el le respondía


Que en el próximo Kilómetro
encontraría quién desnudara sus remiendos... Y la quisiera con heridas...


Igual de pelirroja, 
igual de rota y destruida.