27.12.15

Dos Mil Quince // Lo trágico



Dos Mil Quince.

Éste año, eternamente largo y tedioso, ha dejado, más que cualquier otra cosa, huecos.
Infinita cantidad de huecos y grietas. No sé exactamente si en mi, o en mi vida. Pero espero, con la poca fe que me queda en todo esto, que la que esté rota y llena de grietas no sea mi vida sino yo... 

Porque llevo 24 años desbaratándome para luego armarme, así que sé perfectamente como hacerlo. 

Una de las decisiones mas difíciles de éste año, fue haber tenido que asumir que la persona que creí que era la indicada, no se enamoró ni se enamoraría jamás de mi.

Aceptar que no estaba funcionando, correr la cortina de humo, ver los problemas, los errores y las grietas.
Irme. Y dejarlo ir. 


Enamorirse empieza siempre... En amor. Luego le sigue Morir. Y por último, irse.

Soltarlo. Porque no era ni nunca fue mentira cuando le dije que era todo aquello que siempre había querido de alguien, en la vida.
Y sobre todo, porque creo que gasté mi tiquete dorado para "ser feliz" ahí. Ya que, de algún modo creo que jamás volveré a ser así de feliz de nuevo. Que quizá lo feliz que sería en mi vida, ya lo fui. 

Abrumadora y absurdamente feliz. Como para llorar de felicidad.


... Este año ha dejado demasiadas heridas. Demasiados huecos y grietas. Y en las últimas 6 semanas, creo que por increíble que parezca, si aún no lo había hecho antes con todo lo que ha pasado en mi vida este año, toqué fondo ahora.


El suelo del fondo es el mas apropiado para saltar.


Los ansiolíticos no funcionan. Los antidepresivos tampoco. Fumar como si estuviera en finales constantemente ayuda pero luego de 4 años de estar fumando, todavía me causa demasiado sueño un solo cigarrillo.

Se supone que dormir demasiado es un efecto colateral de ser depresivo. Pero no. es un efecto colateral de no saber que otra cosa hacer y es una solución para no pensar. Y en mi caso, con el grado de ansiedad que puede desarrollar mi cabeza a raíz de una sola estupidez... Poder tener la habilidad de no pensar, es fantástico.

No ha sido horrible. Entraré a la parte de todas las cosas buenas y maravillosas que han sucedido en el año en general y sobre todo en las ya mencionadas 6 semanas. Y faltan 4 días para que acabe y bueno. ¿Que tal si dejo de respirar mañana? Sería interesante...
Y yo siempre, siempre, siempre empiezo por todas las cosas trágicas y negativas. Es muy normal, no tiendo a escribir cosas extensas que hagan énfasis en las eventualidades positivas. Pero puedo escribir una pastoral (como esta) enfocándome en cada detalle de algo terrible.

Pero, como dije, no ha sido horrible. Ni es terrible. Pero ha sido infinitamente largo, complejo y difícil. Esa última semana de finales fue un caos con C mayúscula y los 9 círculos del infierno completos de la c a la s. Colapsé sentada frente a la salida principal de la Universidad porque mágicamente... Mi cabeza pensó que "no tenía tiempo suficiente".
Y esas cuatro palabras se hicieron gigantes en menos de un segundo. Para cuando caí en cuenta, las lágrimas no paraban de aflorar y comenzaba a hiperventilar en un ataque de pánico.


Típico.

El año en general, me dejó decepcionada y cansada. De todo. De todos. Emocional, física y mentalmente. Y no sé si como agravante a todo o atenuante a todo, estoy estable.
Nadie entiende nunca la diferencia y el enorme y largo y tedioso trayecto que hay entre estar ESTABLE y estar BIEN. 
Entre estar ESTABLE y ser FELIZ. Todos creen que al estar estable, estas bien... Pero oh, no. Todo es muy diferente.

Como dije hace meses... El plan era ser inmune.
Pero actualmente creo que no solamente soy inmune. Pasé de ahí saltándome unos tres o cuatro pasos.

Como sublimarse. De sólido a gaseoso sin pasar por el estado líquido. De ser completamente vulnerable a estar totalmente falta de emoción alguna... Sin pasar por ser inmune, o fuerte. O por la negación o el dolor. No.

Aunque suena muy ridículo, ya nada de esto duele.Y lo mencioné una semana antes de finales. Justo cuando un evento sin mucha relevancia fue el detonante para decepcionarme de una vez por todas del resto de la humanidad.
Esto ya no duele, al contrario, me causa risa. Esa risa estúpida cuando te equivocas otra vez y te toca decir "aquí vamos, de nuevo con lo mismo".

Huecos hay por todas partes. Heridas y huecos y golpes hay en todas partes. Sobre todo de estos últimos, he tenido muchos y aparentemente aún no son suficientes.
Uno mas uno menos. Obtener uno en una caja de cereales o en una relación mala e inestable de tres meses y medio no hará la diferencia ni va a lastimarme demasiado. 


Hay cosas peores. Y luego de Madoz nada podrá ser mas doloroso.
Entonces, retomando... Estoy estable. ¿Porqué y cómo lo sé? Por que otra de las cosas que sonará muy ridícula es que aparentemente, olvidé como llorar.
Me he paseado por el corredor entre la alcoba de mi hermano y la mía mas de 3 horas, durante varios días, gritándome "¿Porqué no estás llorando?" mientras Roy me mira como si fuera una idiota. Soy una idiota. Una de primera...
Estoy estable porque no me quiebro. Creo que finalmente ya no hay nada mas que se pueda quebrar.
Y qué maravilloso sonido el de las personas al quebrarse ¿No?.


Me escuché quebrarme a mi misma, en miles de pedazos, sin podes hacer nada. Y tampoco es que quisiera hacerlo. Me desarmé, hasta la última pieza. No hay mejor forma de uno reinventarse y rearmarse que rompiéndose primero. Para remodelar una casa hay que derribar a lo sumo algunos muros. Con un martillo, o un mazo. Romper baldosas, azulejos y cristales

Amo infinitamente el sonido del cristal cuando se revienta contra una pared...

¿En qué me quedé? No lloro. No me rompo. Creo que en gran parte sería menos complejo todo esto si sacara a flote lo que sea que siento, llorando inconsolablemente por días. Deprimirme de forma contundente y real. No sé. No sale. No... No tengo un motivo suficientemente grande para llorar. Y la última vez que lo hice lloré con el corazón en las manos.

Porque no sé exactamente que siento. Y podría jurar que de verdad no siento nada. Y a veces pienso que estar deprimido y llorar y querer matarme sería mejor que estar sencillamente decepcionado y cansado de todo.
¿Por qué? Porque si estás deprimido eres consciente de que te pasa. Sabes que estas triste, te duele, lloras, etc.

La gente cree que estoy pasando un despecho o que estoy pasando por una desilusión amorosa y gracias a eso es todo este "drama" y toda esta parafernalia llena de metáforas de huecos y golpes y cajas de cereales inexistentes.

Sabes qué estas sintiendo. Yo...Sé que tengo hambre y que son las 10:15. Tengo una ilustración pendiente y quiero un cigarrillo. De ahí para adelante lo que me esta pasando y lo que sea que estoy experimentando a nivel emocional, es un total misterio.

Así que, estoy estable. Pero fuera de la infinita decepción que siento, no tengo idea de que está pasando conmigo.
Es despertar todos los días cada vez con mas sueño, a tomar tres pastillas pequeñitas y empezar el día odiando al mundo más que ayer.

Y bueno. Acá estamos. Exenta de lo que sea que me sucede. Cansada, agotada y decepcionada del planeta tierra y los humanos convencionales.
Dopada y arruinando mis pulmones cada día más. Ilustrando cada vez mejor. Y ahorcando la poca fe que le tengo a todo esto.

A 4 días de acabar el año y todavía no acaba...
Como dije. Podría dejar de respirar mañana. Sería interesante...







8.10.15

Suena Lindo.



Me gusta el sonido del cristal, al quebrarse cuando estalla contra una pared.
Pero...
El sonido de una persona al quebrarse cuando escucha la verdad, Oh!, es absurdamente fantástico. 


- Estas loca. - Le dijo El Oso, mirándola a través de sus Anteojos, mientras una sonrisita se le dibujaba en las comisuras.


No. - Respondió La Pelirroja.
Solo me gusta que las personas que merecen quebrarse una y otra vez, se quiebren. 
¿Porqué? Por que suena lindo...

25.9.15

Kharma.




K h a r m a.

Fiel amigo que va de la mano de las malas decisiones. Se toma con hielo y Vodka.

Add*

Aquella cosa fantástica y maravillosa que me divierte profundamente ver hacier de las suyas en la gente que, definitivamente, se lo merece.
Y en mi. Pero no hay nada mas increíble que el sonido de una persona quebrarse, al ver La Verdad.

30.8.15

Algo mejor pasará...

- Mayo. Kilómetro 23. Al rededor del Metro 25. -

... Hebras de cabello rojo, como una marea sangrienta flotaban en medio del agua. Como los brazos de un pulpo color carmín encendido, nadaban en la inmensidad completamente carente de sonido alguno.

La Avenida de la vida en pleno Kilómetro 23 cual versículo de la Biblia, pavimento, arena y Pelirroja, se encontraban completamente anegados.
Sumergidos hasta no poder respirar en una infinita cantidad inmensurable de agua.


Ella solo podía limitarse a flotar. A nadar en medio de la falta de corriente del agua que la cubría por completo...
Se sentía ingrávida y etérea. Sin tono ni masa muscular que soportara un peso inexistente.
Recordaba ese día cual si hubiera sido ayer y la sensación de no saber qué sucedería al metro siguiente aún podía sentirla en el borde de la piel.

Ni siquiera sabía exactamente como sentirse.
Se sentía  como si estuviese sumergida y cubierta de agua y esa era la única forma de explicarlo.

Mientras que la voz de alguno de los muchos desquiciados de la Avenida de su vida le retumbaba en la cabeza y le repetía una que otra vez...

Algo mejor pasará... 

20.8.15

Me despido de vos.

Voy a despedirme de vos.
De vos. De tu sonrisa asesina. De la idea de quedarme enfocando tus ojos porque me gustan.
De tus tatuajes. De tu forma de hablar. De tu forma de quererme. De todo.

Voy a despedirme de vos.
De el día en que nos casamos. Cuando tenías ese traje lindo y la florecita roja que hacía juego con mi cabello recogido en un peinado pin up y mis tacones altos.
De la emoción que anhelé sentir ese día al verte frente a mi y verte llorar justo cuando entré.
De dedicarte "Para toda la vida" de Tras La Sangre...

Voy a despedirme de vos, de nuestros hijos. De Madoz y de Abra.
De vivir en una casa grande con un sótano dividido para tus cosas y mi estudio. De tu forma de levantarme en la mañana y de todas las cosas que algún día soñé.

Voy a despedirme de vos, de tu espalda. De querer borrar a besos toda la tinta en tu piel. De salir con los niños a la calle y darme cuenta de que el sueño que tuve algún día va de la mano conmigo.
De la idea de que te mueres por mi, y de que me amas, con todo lo que puedes. De que darías todo por verme sonreír y de que realmente encontré con quién compartir esta locura.

Voy a despedirme de vos y de todo lo que implicas.
Porque estoy completamente segura de que nada de lo que acabo de redactar, existe.
Porque no puedo vivir mi vida de ahora en adelante, creyendo que todo esto sucederá de esta manera. Por que voy a golpearme infinitamente duro y me reventaré la cara contra el pavimento cuando llegue a mis 28 años, donde quería casarme con vos... Y vea que sigo sola y quizá detrás del culo de alguien que por mas que me esfuerce y haga absolutamente todo lo imposible, no va a enamorarse de mi jamás...

Porque si sigo creyendo y teniéndole fe a esto, esa fe estúpida y ridícula, cuando llegue a los 30 y piense en que Madoz debía estar naciendo para entonces y no sea así...
Voy a sentirme terriblemente inútil. Desolada y sobre todo, miserable...
Porque nada de lo que soñé se hizo realidad. Nada. Absolutamente NADA.

Y ahora, le he perdido toda la fe y toda la paciencia a la humanidad. A la gente. A vos. Al hecho de que no existís y te he confundido toda la vida con personas equivocadas. A todo.

Creí que de verdad en algún momento tendría la dicha de encontrarte en mi camino. Cuando menos lo esperara. Y cuando creí que había dado con vos... porque era casi que perfecto, una vez mas de la forma mas cruel posible, justo cuando decido querer a alguien, esa otra persona NO quiere. Y tal cual siempre ha sucedido en mi vida, no quiso. Estuve casi un año detrás de alguien haciendo todo lo imposible...
Y no lo logré. No sucedió.


Me rindo. Con vos. Con vos y todo lo que te tardaste en aparecer. Porque ya no tengo ni 5 de ganas de que un día llegues a mi vida a hacerla miserable. A hacerme sentir especial y luego por algún motivo (que hasta ahora luego de 7 años, desconozco) sencillamente elijas no quedarte conmigo.

Porque eso es lo que hace la gente. Hace miserable la vida de las personas que están en paz.

Ahora quiero estar en paz. Quiero estar tranquila. Quiero no tener que pensar, preocuparme, desesperarme y sentir una ansiedad infinita de cuenta de nadie. Porque estar con alguien implica sacrificar la tranquilidad que he logrado conseguir en este último mes.
Implica compartir MIS cosas y MI tiempo con alguien que al final se va a largar muy tranquilo con SU tiempo y SUS cosas y me va a dejar a mi hecha añicos, porque hice muchas cosas por el. Y no pienso volver a pasar por lo mismo.


Creo que tenía que llegar hasta este momento. Para rendirme con vos.
Creo que tenía que llegar a pasar por una última relación desnivelada en mi vida para llegar a esta epifanía fantástica donde sé y soy consciente de que NO quiero nada de nadie. De que NO quiero confiar en nadie y que así quisiera NO puedo.

No tengo miedo de que vuelva a suceder lo mismo. No. Sencillamente no quiero perder mas mi tiempo. No quiero. Sencillamente no quiero sacrificar lo que tengo ahora. Porque tengo PAZ.

Porque no estoy angustiada porque alguien no hace nada, no llama, no aparece, no se inmuta, no le pone ganas a la relación y sobre todo no estoy angustiada y atiborrándome de ansiolíticos porque ese alguien por el que yo me esfuerzo todos los días, no se enamora.

...Y no estoy muriéndome de la ansiedad de que ese alguien decida si se quiere quedar o no. Dándole toda la decisión de cualquier cosa y la seguridad de que le diré que si, si decide quedarse conmigo.. No.


Voy a despedirme de vos. De todo.
Porque voy a armar una vida perfecta viviendo. Y en esa vida, vos y todo lo que pensaba la chica ilusa de hace un año, no tienen cabida. Porque cuando llegue a esos 28 y 30, veré ESA VIDA perfecta que armé, hecha realidad. Porque solo dependía de mi. Y seré infinitamente feliz.

Y sobre todo, estoy despidiéndome de vos, por que no existes, ni nunca lo hiciste. Porque sé que nunca vas a poner un pie en mi vida, ni en mi camino...Porque no te dejaré hacerlo.



Adiós.




¿Entonces? Me masacro, consciencia.  ¿No?

¿A qué juego estas jugando, Pelirroja?
Le temía.
Hacía mucho tiempo que había definido al miedo en sí, como un imbécil de traje elegante de zapatos de cuero y un pañuelo amarillo anémico embutido a las malas en el cuello en V de su chaleco de rombos. Con el cabello gris y los ojos perdidos en quiensabe donde.

Una vez visto de frente, parecía literalmente tangible. Palpable. Tan real como la oleada que te recorre el cuerpo entero y te tensa desde las orejas hasta el tendón de Aquiles. Esa sensación absurda...


"... El miedo es el sentimiento mas brutalmente honesto que posee la humanidad. No lo controlas. No lo mides y no puedes mitigarlo. Está ahí y te invade en cualquier momento,
cuando le da la puta gana..."

...Pero era intangible y etéreo. Claro que eso sólo lo sabía una vez era capaz de vencerlo.

Entrando dentro, hurgando en cada capa de carne y tendones. Atravesando aquel nido de Polillas de la Muerte que traía pululando en su caja torácica, mas allá de aquel ahorcado colgando de su clavícula izquierda que aparentemente, SOLO aparentemente por los últimos metros que venía recorriendo parecía que esta vez no iba a tener que re-ahorcarse y coser una herida mas para el coctel de estadísticas y la colección terrorífica que venía sumando hacía dos años.

Mucho mas profundo, dentro de los pulmones que cultivaron un cáncer por 4 años y ahora trataban de luchar con la fatiga de no poder inhalar suficiente aire para lograr que subsistiera una nota alta en una canción que la hacía llorar.
Ah! Ahí, arriba.

En la habitación de paredes de almohada mullida.
Dentro de la cabeza inestable y desquiciada de su consciencia. Aquel Esquizofrénico demente que cantaba las letras dos segundos luego que ella como en un delay y que en cada eventualidad aterradora de su existencia repetía el suceso a gritos para recordarle lo tontos que fueron ambos. Ese que le susurraba que no podía confiar en nadie y que la felicidad solo constaba de 3 kilos de dinamita C4 y un bulto de seres humanos indeseables...
Nunca nadie había decidido sentarse a hablar con Él. A meter las manos cerrando los ojos dentro de el cráneo de aquel dueño de la camisa de fuerza que amarraba su cordura.
Y ahí era donde yacía(n). Invencibles e imperturbables.
Como monstruosas malformaciones del ser y de la conciencia.
Repletos de llagas, mórbidos de dimensiones absurdas y poderes infinitos mas allá del conocimiento de aquel metro y medio que habitaban muy en su interior.

Le temía a las consecuencias de que La Avenida siguiera siendo tal cual venía siendo. Con cada uno de sus errores repitiéndose en un loop infinito con ese pitido insufrible que genera el feedback.
Que siguiera equivocándose por la eternidad. Por cada grano de arena alrededor del asfalto. Pero ¿Qué de trágico poseían los errores?
DEMASIADO. Una mínima equivocación traería consecuencias terribles que no sólo durarían el momento del error. No.
Se mantendrían intactas en el presente, atacándola y estallándose en su cara cada que se lo recordaran.
Sin importar qué fuera, un mal movimiento era trastabillar por kilómetros aún cuando ya hubiese podido recuperar el paso.

Equivocarse un par de veces en la vida, le costó que la palabra favorita de su madre fuera "Inútil"

Y de la mano de equivocarse se desligaban varios monstruos mas. Aunque este fuera el primero y no por eso el menos aterrador. Como si avanzáramos descendiendo al Infierno de Dante Alighieri y apenas entráramos al primer círculo.

... Siempre asoció toda su existencia con los nueve círculos del Infierno...

De la mano de esto, iría lo inminente.
Aquello de lo que estaba compuesto cada kilómetro. Cada repetición de la repetición. Cada tragedia desde que sucedió la primera vez, desde que cayó hondo largo y profundo.
¿Qué era aquello que sucedía cada tanto tiempo (indefinido) en La Avenida de la vida?

... Caer. La soltaban. La dejaban caer una y otra vez. Dejándola ir.
Aquel desfile de ciegos, hipócritas y traidores. Sobre todo eso. Un desfile interminable de traidores ciegos como hordas de zombies abalanzándose sobre ella.

...Aunque, aparentemente SOLO aparentemente esta vez había dado con uno o dos que hacían y quizá harían la diferencia.

Si equivocarse era un monstruo, caer era una enfermedad. ¿Por qué?
Porque de eso constaba la maldición que traía encima. NO podía hacer absolutamente nada y no había nada en su poder para que una vez quería quedarse con alguien o algo, eventualmente este la soltara desde el último piso de la torre más alta...
Había batido batallas con demonios internos que no eran suyos siquiera, con dragones el inclusive princesas. Y ni hablar de la horda de ciegos que ya mencioné.

Si importar qué hiciera, tal parecía que SIEMPRE se equivocaba y no lograba hacer las cosas bien. Por que de haberlas hecho BIEN eventualmente cualquiera de las personas que (quizá de forma ambigua y  endemoniadamente errónea) había escogido se hubiera quedado con ella.
Y sobre todo, nunca hubiera siquiera pensado en soltarla.

Esto es subjetivo, si. Claro. Puede no ser su culpa. Puede haber hecho todo perfectamente y que sencillamente este fue n ciego más o el error estaba invicto en la cabeza de ese ciego. Y fue SU error.

Pero... Ahí era cuando el pánico de el error la asechaba.
Esto podía ser posible PERO ¿Una tras otra por casi seis veces literalmente continuas? No podía tener tan mala suerte. ¿Cierto?








17.8.15

Antes de estallar.



Hay gente a la que en definitiva, en lugar de descerrajarse ella un proyectil de plomo en la cabeza, debería llenarles la caja torácica con una regleta de TNT y sentarse a fumarse un cigarrillo mientras los ve girar frenéticamente en círculos... Antes de estallar.


3.8.15

R e n d i r s e



- ¿Qué tienes contra el amor? - Le preguntó ella, amenazante.

   - Yo contra el, nada. ¿Qué tiene el contra mi? - ...Preguntó la Pelirroja, con una sonrisa asesina en los labios y su cabello en degradé rosa por las lavadas.

- ¿Contra ti? ¿Qué tiene el contra ti? - Preguntó ella de nuevo, esta vez un poco mas dócil.


   - No lo sé. Luego de un tiempo. De muchos metros y caídas, decepciones y sobre todo puñaladas por la espalda, entendí que mi vida es mejor, mas tranquila y más feliz si dejo de creer en incoherencias y ridiculeces como "estar enamorado" o "el amor".


      - No me mal entiendas...-  Continuó inhalando el humo del cigarrillo que tenía en los dedos. 

    - Es algo increíble y maravilloso cuando los dos sienten lo mismo. Cuando ambos luchan por lo mismo. Cuando la relación necesita dos variables para funcionar y ambas trabajan por ello. Si...


Pero ahora en el punto donde estoy en mi vida, entendí que es demasiado complicado dar con alguien que quiera lo mismo que quiero y se esfuerce de la misma manera en la que lo hago. 

Que le aporte tanto de si mismo a un objetivo común como yo lo he hecho, de manera inútil, en todas las relaciones en las que he estado a lo largo de mi vida. Porque dedicarme y poner tanto de mi parte en cada una de ellas con esmero para que pudiesen funcionar, jamás ha funcionado.



A veces quizá pienso que ese ha sido mi mas grande error. Esforzarme. Dedicarme. No lo sé. Quizá deberían funcionar por algo similar a la inercia sin requerir demasiado para ello.


Son preguntas que jamás acabaré por responderme y ahora ya no tienen importancia.

Supe, casi que de forma instantánea, que todo lo que hago en mi vida sale a pedir de boca cuando sólo depende de mi. Porque todas las variables que convergen para lograr cualquier meta que me proponga, dependen únicamente de mi y de mi esfuerzo.

Cuando incluyo otra variable en mi vida, todo se vuelve un infierno. Con sus nueve círculos enteros. Porque esa variable, en este caso, esa persona que estoy incluyendo, no se esfuerza ni lucha por ningún objetivo común mas que su propio beneficio y comodidad. Así que en algún momento, acabo siendo solamente yo quien quiere, se esfuerza y pone de si misma.-
...La Pelirroja respiraba hondo. Profundo. Se fumaba sus problemas de momento para que no le nublaran la vista, e intentaba ordenar las palabras con la claridad que le habían traído un par de meses de ataques auto-infringidos que la habían hecho mas dura.
Luego de volver a inhalar y el humo despedirse por su boca en forma de corazón, continuó.
- Cada que yo decido hacer excepciones a la regla de que "Toda Relación Es Inútil" (debido a que eso me ha probado el hecho de tenerlas). Cada que decido "querer" a alguien, por algún motivo que desconozco, ese alguien no quiere, no puede, no sabe, no se decide, no sabe si quiere quererme o no. Y esto es algo que ha sucedido de esta manera en mi vida el 80% de las relaciones que he tenido.
Hace algunos años, he sentido que tengo una maldición encima. ¿Cual?
Todo el esfuerzo, las ganas y la dedicación que podía ponerle a una relación, los puse en la última que tuve. Esa relación donde de verdad creí, casi que con fervor, que por fin todas las equivocaciones valían la pena porque me habían llevado hasta ahí. Esa relación donde entendí qué era llorar de felicidad, una felicidad abrumadora.

Y como siempre, acabé siendo yo la única que quería. Y ésta última entró en el 80% de las relaciones en mi vida en las que todo fue siempre unilateral. ¿Por qué? No sé. Ni creo que vaya a averiguarlo nunca tampoco.

Esa relación que al final, entendí que ni era perfecta, ni abrumadora. Ni mucho menos, avanzaba. Todo se trataba de una cortina de... No sé de qué, que me encargue de construir para tapar todas y cada una de las grietas que tenía para no enloquecer al verlas.
Aún en mi cabeza y en mi razonamiento lógico y coherente, me es imposible procesar como una persona luego de convivir con alguien mas durante un poco menos de un año, no está seguro de estar enamorado de ella. Como es que alguien se involucra en algo de lo que no está seguro que vaya a funcionar de entrada. Como es que alguien puede compartir no solo contacto físico sino una carga emocional sin que lo que siente, crezca.

No lo entiendo. Y entiendo muchísimo menos como es que alguien puede tardarse tanto tiempo en concluir si está enamorado o no. O si va a estarlo en algún momento o no. Uno lo sabe desde el primer momento en que quiere estar con alguien. Si no, no debería involucrarse sin saberlo.

Ésta situación entre todas ha sido, con creces, la situación mas extraña, ilógica e inconsecuente que he vivido en toda mi vida. Y aun con todo, ha sido por muchas razones, no se si para bien o para mal, la mejor relación que he tenido en la vida.

Cuando corrí la cortinilla de no sé qué para tapar las grietas, no solamente habían grietas. había UNA. Una enorme grieta profunda formada por miles de surcos, atravesando mi relación "ideal" y partiendola a la mitad. Y entendí que aún con todo mi esfuerzo y mi dedicación para que todo funcionara, una vez mas de manera inútil, no había "logrado" nada.
Una ve mas con un ejemplo perfecto la vida me reafirmaba que, o nada de esto funcionaba o realmente estaba maldita. Ahí fue cuando tomé una de las decisiones más difíciles que he tomado en 23 años. Decidí rendirme. Y no solamente rendirme, decidí renunciar.
No era siquiera decepción. Ni tampoco rabia ni ira. Ni siquiera me causaba miedo que sucediera lo mismo. Y sabía que no era miedo porque cuando acabó, mi cabeza solamente dijo "Eh, otra vez con lo mismo...". Ya sabíamos que hacer y como sería todo. Tanto mi cabeza como yo hemos vivido la misma historia absurda una y otra y otra vez.


Sencillamente, hice algo que nunca he hecho en ningún aspecto de mi vida.

Me rendí. Me RINDO. No más...



En ese instante, supe que ser la clase de mujer y pareja que he sido toda la vida para quienes han tenido la oportunidad de estar conmigo, no me había servido para absolutamente nada más que quedarme queriendo a alguien que por algún motivo, no me quiere, no una ni dos sino una cantidad de veces, una tras otra.


Y me cansé de esto. De todo. Eso no es amor. Eso no es... estar enamorado. No sé que es. Pero ahora no me interesa...

Decidí estar soltera. Ese es otro error, la gente no difiere de soltería y soledad.
Y son dos aspectos de la vida muy diferentes. Yo no estoy sola. Y dudo que pueda estarlo.



Y llegué al punto donde prefiero la paz y la tranquilidad que tengo al no tener a nadie, que reemplazar todo esto por la angustia, la ansiedad y la inseguridad que me va a generar un imbécil cuando no haga, no llame, no esté, no diga, no se esfuerce y sobre todo, no se enamore.
Porque desafortunadamente, la última vez fui yo quien se encargó de auto-infundirse seguridad y tranquilidad.
La seguridad y la tranquilidad de que "todo estaba bien" solo me la transmitía mi cabeza. Mientras que del otro lado de la bocina, me llenaban de miedos, temores, "y si no" y sobre todo, de una inseguridad enorme que me hacía pensar que todo iba a caerse en cualquier momento. Y así fue.

La más fantástico de estar "solo" (porque la palabra soltero no me cuadra en esta sociedad) es que NADA te jode la cabeza. NADA te vuelve añicos. No tienes que preocuparte por absolutamente NADA ni NADIE excepto por ti mismo. Y esta placidez, esta calma, esta tranquilidad y sobre todo esa seguridad de que todo está bien porque no hay nadie por quien preocuparse... Todas estas cosas, para alguien Obsesivo - Compulsivo como yo, con problemas de ansiedad, son el paraíso.
Puedes salir a la calle y que te mate el primer colectivo de las 8 de la mañana. O quedarte 24 horas viendo el techo, aplastado en la cama. Y si bien haces una o la otra, nadie se va a enterar.

Porque no hay nadie de quien preocuparse, ni nadie que esté preguntándose que estás haciendo con tu vida. Y sobre todo, no hay nadie que se esté cuestionando donde estas y si estás bien o no.-

Se le escapó una sonrisa. De esas sonrisas a medias que la caracterizaban cuando no sabía si reírse o estallar un vaso de cristal contra una pared. Porque ¿Llorar? Había olvidado que demonios era llorar. ¿Para qué? Ya no tenía siquiera sentido dedicarle lágrimas al hecho de repetir una vez mas la misma historia. Prendió otro cigarrillo y continuó.
- Hace meses, pensaba de una manera totalmente diferente. - Dijo exhalando más humo.

- Yo quería casarme. Quería tener dos hijos. Casarme en un vestido corto y que él tuviera un traje lindo con una florecita que hiciera juego con mi cabello... Quería tantas cosas estúpidas e inalcanzables...
- ¿Qué pasó? - Inquirió ella mirándola llena de desasosiego. Totalmente desconcertada...
- Pasó que, luego de rendirme con todo esto. De aceptar que no quería y mas y que, a decir verdad, no podía, no puedo y no quiero ya esforzarme y dar tanto de mi... Después de enfrentarme cara a cara con la más abrumadora realidad, decidí por último renunciar.

Renuncié a todas esas ideas ridículas. Y más que ridículas e hilarantes, inalcanzables.

Casarme y tener hijos, formar una familia. Lograr todas estas cosas en un futuro lejano en mi vida, no dependían únicamente de mi. Y bueno, ya expliqué y ya sabemos qué sucede y que ha sucedido siempre cuando las cosas que anhelo dependen de otra variable. De otra persona...

Ya sabemos bien qué sucede cuando decido querer a otra persona. Y sabemos bien igual, qué sucede cuando la incluyo en mi vida.

Renuncié drástica e irrevocablemente a todo aquello que había querido siempre. Sólo por una razón; me cansé. Me cansé de repetir una y otra vez la misma historia y me cansé de vivir en un constante Deja-Vù de situaciones que me hacían demasiado daño.

Todas estas cosas dependían, en gran parte, de que ese hijo de puta que quisiera casarse hiciera su aparición en mi vida. Hijos, matrimonio, familia. Todo esto dependía de dos variables para darse y para funcionar y no me hace falta repetir que en el 80% de las veces la única variable que funciona cuando somos dos, soy yo.
Sentí que NO quería ser esa chica que al llegar a la edad donde siempre quiso casarse, esperando a que este hijo de puta llegara, iba a ver todos sus sueños yéndose al infierno, justamente porque nunca apareció.
No quería y no quiero llegar a decepcionarme de todo lo que he creído siempre por el hecho de que mi mala suerte va a jugarmela de nuevo... Por el hecho de que estar maldita va a perseguirme toda la vida. Y no tengo la mas mínima intención de colapsar emocionalmente y ver mi vida arruinada porque el sueño mas estúpido fracasó. Y lo peor de todo es que no fracasaría por mi culpa, ni porque yo me hubiese equivocado. Fracasaría porque el hijo de puta en cuestión jamás llegó.
Entonces renuncié a todo. Y con ello, vino la idea de construir una vida perfecta y fantástica, donde toda variable y todo objetivo dependiera sola y únicamente de mi y de mis esfuerzos. Y mientras armé esta vida a todo color con todos sus ideales, fui poniéndole una cerca de tres metros a su alrededor. Con un alambre de púas en espiral en su superficie, y un campo minado de 500 yardas a su alrededor.
Y entonces y solo entonces, consideraré considerar lo que se presente. Porque ninguna relación ha traído nada bueno a mi vida. Y no puedo estar segura de que la próxima con cualquier otro imbécil vaya a ser diferente, a menos de que ese imbécil considere que vale la pena hacerse añicos para lograr estar a mi lado.
Porque de algún modo, no puedo evitar que llegue gente a mi vida.Pero si puedo evitar que entren a ella para volverlo todo un infierno solo por deporte. Y acá, debo agregar que no tengo la certeza de que el hijo de puta en cuestión no va a llegar. Pero si llega, tengo la seguridad de que no voy a permitir que ponga un pie en mi vida sin antes destrozarse pasando obstáculos frente a ella.
Antes me aterrorizaba la idea de que nadie llegara nunca. De que todo lo que yo quería nunca fuera a cumplirse y que el hecho de estar maldita a la hora de enamorarme fuera a perseguirme toda mi vida. Y seguramente lo hará...
Pero luego todo esto, concluí que si bien yo no he hecho nada malo, ni tengo que cambiar, ni tengo que ser un asco de mujer, ni rebajar mi valía a la de una mujer cualquiera, también entendí que no vale la pena ser la clase de mujer que he sido, otra vez.
A menos de que me prueben que lo vale. A menos de que alguien se esfuerce porque lo sea. Y hoy, la gente no quiere esforzarse. Hoy es más llamativa una oferta de una mujer celosa, insegura, inestable y caprichosa para almorzársela en un motel y luego enamorarse de ella, que la idea de poder tener una pareja estable, fiel y que luche por la relación.

La gente dirá "eres muy joven". Y la primera vez que escuché esto, escribí lo siguiente;
"Claro, cuando tenga 28 años y 9mm de plomo y metal en la recámara de una Jericho hundiendo el cañón en mi paladar también pensaré - Oh no, estoy muy joven - "
Hoy pienso que si, estoy muy joven. Y no, ahora no considero que descerrajarme 6 tiros de plomo en el cráneo sea la forma de solucionar esto.
Pero si pienso firmemente que la decepción y el cansancio no difieren entre una persona de 15 años o una de 50. No se puede hacer nada al respecto. Uno se cansa, se rinde, renuncia y listo. Tenga la edad que tenga. Y a esta edad en este punto de mi vida, respecto a todo esto me cansé y me rindo.
Finalmente, dejé en gran medida, aunque no pueda decir que totalmente, de tenerle miedo y terror a la idea de vivir mi vida sola, de ahora en adelante.

Porque llegué a darme cuenta gracias a Dios no muy tarde, que yo también quería ser feliz.
Que sobre todo, merezco ser feliz.

Y si solo obtendré esa felicidad luchando por mis objetivos y metas sin incluir a nadie en mi vida, más que en encuentros ocasionales sin ningún tipo de sentimiento, que así sea entonces.-

Ella la miró con los ojos al borde de las lágrimas. Pero no respondió. Sabía que tenía razón, toda la razón. Ella siempre tenía la razón. Así que aún en la mas abrumadora tristeza simplemente le sonrió.
Mientras la Pelirroja, exhalando la última nube de humo, le sonreía despiadadamente a su reflejo, obligandola a responder

- Todo estará bien.-











15.6.15

Una Vida Maravillosa Y Perfecta.




Voy a construir una vida maravillosa y perfecta que SOLO depende de mi.
Y a su al rededor, construiré una cerca de dos metros con un alambre doble de púas en la parte superior.
Para que si quieren pasar, tengan que volverse mierda y cortarse las manos.

Así estoy segura de que sangrarán si los golpeo cuando crucen al otro lado...

7.4.15

"Ella También Te Echa De Menos"

Montaré esto acá, porque sí.
Porque de vez en cuando hay gente (gente bastante cobarde que no da la cara) que decide afirmar ciertas cosas e ir a desenterrar princesas de mi cementerio privado que me demoré demasiado tiempo en matar, despedazar, picar y enterrar. Pero no me importa tampoco volver a llenarles a boca de tierra.

La enterraría a ella y a cualquier otro las veces que fuera necesario.
Y pues, no hay otra "Ella" a quién referirse en mi vida. Tiene que referirse solamente a ella.

Creo y
creeré firmemente en el hecho de que si alguien echa de menos a otra persona debería ir a decírselo. Irónicamente, “ella” creía lo mismo. Que las personas deberían actuar por que sienten hacerlo y accionar por convicción propia y no por coacción de un tercero.

Lastimosamente cuando yo hice acopio de todas mis fuerzas para hacer a un lado mi infinito orgullo, dolor y ego y lo dije, acabé reventándome la cara contra el pavimento. Realmente no sirvió de otra cosa más que de golpe para hacerme reaccionar y dejar de tenerle tanta fe a las personas. 
A partir de ahí, todo dejó de ser relevante o importante. 

Estoy convencida de que no es exactamente una persona en particular a quien echo de menos. Es la sensación del hecho de tener a alguien ahí…Fuera de un sentido romántico.
Alguien a quien en general nunca tuve ni he tenido, entonces es una sensación familiar que he sentido toda mi vida. 
Así que básicamente no me está haciendo falta nada, ni estoy echando de menos a nadie. En su momento lo hice, si. Lógico.
Pero por favor, ya va a ser un año y no soy una quinceañera que se queda la vida entera haciéndole el duelo a algo que no vale la pena.

Volví a lo básico.

A algo que he sentido siempre y no me molesta tampoco sentirlo. He sido siempre muy independiente, de hecho ese fue el detonante para lo sucedido, entre todo lo demás. 

Volví a lo que traicioné de mi misma en un inicio. 

NO me gustan las princesas. 

Y fui capaz de corroborarlo.

Entonces… 
No tengo forma de creer que me eche de menos alguien que no tiene las agallas de decírmelo y/o hacer ALGO al respecto. Por que el orgullo le puede. Porque lo ardida le puede. Porque cualquier cosa es mas grande que “echarme de menos” y LE PUEDE!
¿Qué esperaba? ¿Que me estancara y me quedara llorando-la infinitamente?
Hace años aprendí que cuando a alguien NO le da la gana de ser parte de mi vida, lejos de forzarlo yo solamente puedo hacer lo que esté en mis manos para pedirle que se quede. Lo hice y no funcionó. ¿Cierto? Lo que hice a continuación fue seguir con mi vida. 
Nadie es indispensable para nadie.


Y yo jamás lo fui. Y dudo enormemente que ahora luego de tanto tiempo mágicamente lo soy y soy importante. 

Y pues, ¿Qué digo?
De nuevo, no puedo creer que me eche de menos alguien que no tiene las agallas de decírmelo y le puede hacer cualquier cosa al respecto.

Y a esa credibilidad tampoco le ayuda mucho que un sin cara que decidió hacer las veces de sepulturero, me lo diga.