14.12.12

E s p a c i o

Tan sencillo que es para la gente 

respirar

Cuando tú solo puedes aguantar la respiración

En medio de un enorme espacio sin oxígeno.



*

Quisiera perderme en mis propias manos . Por que de ellas salen espacios siderales


9.12.12

Pelo.

Normalmente, suelo exteriorizar todo lo que sucede en 

Mi Vida

desquitándome con cada una de 
las hebras de mi cabello.

*

Afortunadamente, éste siempre, 
al igual que yo con cada caída... 
Eventualmente, 
crece.


5.12.12

La Sombrilla

Nunca, nada en Mi Avenida, 
ha sido mejor que una 

Sombrilla

Porque si volvemos atrás
Varios metros, quizá desde el comienzo de El Hueco


En la Avenida de la vida, 
siempre
simplemente

Llueve.


*
"..Y tú siempre serás mi Sombrilla..."





"La esperanza 
se le iba cayendo al suelo. De la misma forma en que 
la sangre 
se desvanecía en su pelo."


***


"Esta melancolía tan bella, 
tan mía"

Hacía varios metros, entre Kilómetro y Kilómetro que no se sentía igual.
Los hórridos y tenebrosos diálogos se le habían trepado en la espalda y le causaban un temible, terrible dolor.
  
...Había tenido en cuenta cada cosa de La Lista 
Y aun de esa manera, nada cambiaba para ella.

Los días siguieron letárgicos y acompasados. De paredes insipientes que no regresaban respuesta alguna. Los cambios se hacían evidentes hacia el lado contrario de las manecillas de aburridor reloj que invitaba a cada segundo, instante y minuto, a suicidarse.


Dejó, de repente, de rogarle a Dios en cada batalla, que la matara.

Por que eso era la vida ahora. Eso eran todos los metros arrumados en sus recuerdos. Batallas.

Incesantes. Incansables. Desgastantes. Atroces y lacerantes. 

Hacía ya tiempo que había dejado de verlo todo de la misma manera. 
Había dejado de soñar. De añorar, de tener esa fe ciega en las mil posibilidades. 

No podía vivir solo de fe. 

Había pasado ya mucho tiempo desde que todo era diferente. Y veía ahora mas la realidad de las cosas, que la fantasía en ellas.

Hace mucho que arranqué tu piel de mis heridas. 
Hace mucho que arrancaste la mía de las tuyas.

Hace mucho que solo se sentía dañada. Que solo lograba lastimarse, lastimarlo, lastimar.
Hacía mucho tiempo que la alegría se había esfumado en aquellos ojos de avellana, 
La fortaleza no era suficiente para superar todas las batallas que ponía 
metro tras metro en la Avenida. 

Que un par de días no son suficientes para curar a los heridos de guerra.
Que en este caso, solo es un herido.

No tengo armas, para enfrentarte, pongo mis manos al aire.


Siempre quise lograr hacerme entender cuando mencionaba la palabra " Tregua"
Siempre quise dar lo mejor de mi. 

Y aunque lo intentaba, no parecía dar resultado. Sus esfuerzos se suicidaban en el reloj igual que los minutos, segundos, instantes.





"...Hacía mucho tiempo que había dejado de sentir, amar, ver, caminar, reír...
vivir de la misma manera.
Hace demasiado que extraño los oasis y la paz de metros atrás.

Pero concentrado en todas las batallas y las declaraciones de guerra, no has querido 
darte cuenta..."













29.11.12

De amigos y otras ATROCIDADES



AtrocidadesMonstruosidades. Amigos. 
Si lo vemos de otra forma. Todas tres vienen siendo lo mismo.



"... Luego de varios meses, vendieron la casa que quedaba a escasos pasos de la suya. Esperaba con ansias ver un carro de mudanza en esa casa, pensaba que al dolor la mudanza se lo llevaría también. Pero no se fue"



...Me encuentro en un letargo físico/psicológico enorme. Donde las palabras se rebuscan unas a otras para causar el menor daño posible, entre ellas mismas.

   Atravesando como el catorceavo metro de la milla número trece. 

¿Cuando dejaron de ser kilómetros y comenzaron a ser millas?

No tengo la más remota idea. 
Hasta podía decir que le preocupaba por que no sentía grito alguno dentro de su cabeza. Y era mas preocupante que El Esquizofrénico estuviera TAN perdido que se callara por horas a que como todos los días se levantara a hacer el " Saludo Al Sol" gritando que son las 3:00pm y que la hará sentirse culpable por dormir todo, todo el condenado día.

Se había topado con la realidad que siempre había visto, sin ver. Se había forzado a si misma a asmilar cada una de las cosas y las razones por las cuales tener monstruos, demonios o amigos era totalmente NOCIVO.

Debía superarlo. Superar
LOS¿Cómo? Tampoco tenía idea.
Sobreponerse a las situaciones una tras otra tras otra y entender que el 9 de Diciembre no era mas que una fecha y La Oreja De Van Gogh no era mas que un grupo de música con una vocalista
(actual) increíblemente pésima.
No solamente entenderlo. Quizá sobre TODO hacerse a la MÁGICA idea de que las personas, los monstruos tarde o temprano se van y ella iba a ser un monstruo cubierto de pelo rojo que se IRÍA en algún momento de la vida de alguien y al igual que ellos dos la haría miserable y se mofaría luego de lo muy gracioso que fue alejarse...

   Si claro. Totalmente gracioso.

No iba a entender NUNCA en la Avenida como demonios podría haberse sentido amenazada. ¿Como carajos? Si ella era ELLA. La fuerte, la que se jactaba de semejante supercarácter y la invencible a quien todas las personas que no conocía le parecían imbéciles y donde ella era MEJOR que todo el mundo. 

Entonces de dónde, por Dios. (Si Dios. Su Dios. La Avenida tiene un Dios. No necesariamente es el suyo.) De dónde. De ahí! De la misma necesidad de metersele bajo la cama a las personas con baja autoestima y falta de carácter. ¿Por qué? Por que evidentemente con este tipo de seres humanos, a quienes la vida y sus recorridos les han negado la VERDADERA posibilidad de sentirse QUERIDOS, cuando alguien meramente les da unas cuantas migajas de eso, ¡ZAZ! No van a necesitar mucho más por que creerán que ESO es lo que los demás mentirosos llaman " Ser Querido" cuando en realidad es un embauque total.

Claro. Por que no tendría que esforzarse en ABSOLUTO ni dar demasiado para que estuviese feliz.
Pero NO importa. Estaba feliz. 


  

   Quien se mete donde no debe se entera de lo que no quiere...


Hacía un par de metros, se le había olvidado eso. Y hacía al rededor de un kilómetro y medio, que se le había olvidado de nuevo Otra puta vez! Que no debía confiar en los demás seres humanos. No debía! E inclusive si lo hacía por cosas del destino, se le olvidó también acordarse en siempre esperar lo peor. Así no la tomaría por sorpresa.

Es que como podía haber sido tan, tan, 
TAN endemoniadamente e s t ú p i d a!
Si ella sabía, ella sabía que pasaría lo mismo! ¿Por qué? Por que todas las veces, múltiples veces anteriores le había sucedido casi exactamente lo mismo. 

    Tenía ya la espalda hecha añicos de tantas puñaladas...

Creía que esta vez aprendería. ¿Que haría que esta fuera diferente? Pues, demonios. El dolor.  No hay nada mas bello que la ausencia y la amargura de tantos metros donde CREÍA fervorosamente que de verdad había alguien que la comprendía. Comprensión. 


Comprensión y amistad mis Ovarios! 

Podría ser su propia " Mejor Amiga". ¿Por que no? Podría ser ese ser humano genial y maravilloso con quien hablar de pendejos montados en escobas voladoras y con quien hablar de fotografía. Podría ser ese alguien tan exclusivo a quien le soltaría su cabeza bañada en sangre sin pensárselo dos veces y ese alguien con quien fantasear acerca de que tanta tinta quisiera en el cuerpo y con quien deprimirse por horas escuchando canciones motivantes. Y sobre todo, podría ser ese oasis que tanto le faltaba cada que la atacaran demonios como la familia entre otros.. 

   Y todos de esos que te destruyen en quince segundos.


Pero no se soportaba a si misma. No. Nunca en la vida podría ser la mejor amiga del reflejo en el espejo ni se sonreiría eufóricamente ni tampoco podría abrazarse. Sería magnífico que se pudiera!

Y aun así, siendo su propia mejor amiga estaba CONVENCIDA de que nunca jamás en la vida se sentiría como con ella. Aún con sus muchas máscaras sociales y su inseguridad. Con sus mentiras, que ya conocía a la perfección y con todas y cada una de las palabras hostiles y crueles que siempre salían de su boca sin importar qué tanto daño causara...

Pero aunque se sintiera muy bien también estaba ahí eso... El Daño.

        Quierete Carlina. Lo suficiente para decirle adiós a las cosas que te hacen DAÑO.

Y aunque podía hacerlo, y quererse. Aún así AHÍ en medio de todo eso estaba él. Él. Él y La Oreja De Van Gogh. 
Él el un tubo de PVC escondido.
Él y el pensadero que alcanzaba ya los 5 metros de alto y se llenó de que ella lo pensara, a él. Él y todas y cada una de las plantas. 
Él y la Ska María Pastora. 
Él y el muro de sonrisas. 
Él y la risa estúpida de ella, totalmente drogada. 
Él y las galletas de mantequilla de Maní. 
Él y " Corazón De Tinta". 
Él y el filtro UV para el Flash. 
Él y el imbécil invasor que se metió en su cuarto.
Él y el tipo de nombre doble.
Él y el bosque donde se refugiaba.
Él y la ventana de "El Tunel" de Ernesto Sabato.
Él y la palabra "total"
Él y la sugerencia de ella de tener un gato.
Él y la tristeza de ella al verlo irse lejos.



Que novedad. Tuvo toda la razón del mundo hacía tres Kilómetros.


No Era Coincidencia 








29.7.12

Dolida

Al menos apenas estaba subiendo y no estaba ya tan arriba, agarrándose con las manos del cielo. Por que de haberlo estado, el golpe habría sido muchísimo más duro. 

Y ya se había derramado varios baldados de Sangre encima, pa' que ahora su propia verdad le manchara el cabello color fuego, si se hubiera abierto la cabeza.


Se le había olvidado no confiar demasiado. Que todo ser humano en la Avenida a veces es malo. Que confiar y darlo todo nunca paga y que al final, como siempre, acabaría con la cabeza zumbándole y con el peso de la ira montada encima de su espalda causándole un dolor insoportable.


Se le había olvidado esperar siempre lo peor, así cuando llegara NO la tomaría por sorpresa.

Qué novedad. Inclusive todavía rota seguía siendo un deporte hacerle daño.

Y después con una media sonrisa y el cinismo sentado en la boca, preguntan "¿No hay problema"? o se les inunda la garganta peguntándose por qué será tan fría, hiriente, cruda, lacerante.


Que por qué prefería estar  blindada envuelta en llamas

Por esto. Por los Baldados de Sangre. Por los malos chistes y las charlas pesadas. Por las plantadas que hicieron que echara raíces y se rompiera a llorar. 


Jamás pensó inundarse de Adversidad así por un desconocido.


Pero también ella podía charlar. Jugar pesado. Tan pesado que el ancla hundiría el barco y ahogaría a la tripulación entera. Mientras el maravilloso Kraken se tragaba uno por uno los sueños de cada pirata de conquistar un tesoro.

Claro que podía. Podía ser igual de cruel e igual de cruda. Y jugar con cada fibra de sentimiento así como constantemente todo el maldito mundo jugaba con ella.

Pero había una diferencia. 

Podía ser pelirroja, podía ser cruda y ruda. Podría ser de hielo y estar blindada. Podía ser muchas cosas. Podía.

Pero no podía tener criterio suficiente para pagar con igual moneda a nadie por mas daño que causara. Por que por más " ojo por ojo" y " Metro por metro" la palabra rencor y venganza no se encontraba en las hojas de su diccionario. Ni se encontraría.


Y hasta podía envolver en cinta industrial las alas de avión a ver si le daba la gana de volar de nuevo. Pero ¿Para qué?

Era como el cuento de la ventana. O el vaso.
Si se despica el vaso, puedes seguir conteniendo un líquido. Pero el vaso seguirá despicado y no será lo mismo que un vaso nuevo. 


... - Es que cuando un vaso se despica, lo botan. Para no cortarse. 


O la ventana. Si una ventana se cae, se parte. Y por más que pegues cada pieza, sin que se vean las hendiduras... Nunca podrás volver a ver a través de la ventana. O tal vez no igual.


Podía sentir de todo. Pero no sintió nada.
Podía arreglarlo todo. Pero eso no era su trabajo y estaba cansada de hacerlo todo ella siempre.

Pero aunque podía vengarse y sentir rencor... Ella prefería seguir haciéndose la de la vista gorda. Demasiado gorda.

Y una vez mas, sentarse en la Avenida con hilo y aguja, a remendar sus heridas. Heridas nuevas, costuras viejas.

Ya que al parecer NO sería en este Kilómetro donde llegaría...

Alguien que la quisiera sin costuras y con heridas.


Igual de rota, pelirroja y destruida.

Igual de lastimada y DOLIDA.

28.7.12

A baldados de Sangre.

A baldados de sangre aplacaría su tristeza. 
Y al antojo del dolor, se amarraba como un náufrago a su soledad tan preciada como mala consejera.


Mientras el País del Sol la acribillaba con una casa del terror para niños que no veía la hora de ver terminada y que la mantenía alejada de casi todo el mundo, en la Avenida de la Vida. Y la mantendría por varios metros de este Kilómetro.


Tenía una Vaca de 30 cms dormida a su lado...

A baldados de sangre y quizá un bidón de gasolina y una cerilla (como la niña del libro que andaba leyendo) aplacaría, mermaría y le daría pastillas para dormir al dolor. Para que la dejara en paz y pudiera seguir en su lapso de tiempo eterno e ingrávido donde se sentía mas tranquila que en cualquier otro lugar del mundo.

A baldados se sangre, de amor. Del alma color violeta que traía encima. De todo un poco. 
Se armaba con calma para perdonar y para sanar sus heridas. Como dijo el Gato, " Tal vez en el próximo Kilómetro te quieran sin costuras y con cicatrices."

Con heridas. Igual de desquiciada, igual de rota, pelirroja y destruida.

A baldados de sangre que se le derramaban en la cabeza, envuelta en llamas, como siempre, se hacía la de la vista gorda, muy gorda. Demasiado gorda. Para no darse cuenta de que ya en unos cuántos metros, si no hacía mal las cuentas y las matemáticas no le hacían la mala pasada de siempre, contaba con 180 metros.  
A p e n a s.
Ya. Se le venía encima el letrero. Totalmente encima como los baldados de Sangre.

A baldados de Sangre terminaba la casa del terror. A baldados de Sangre se le perdían ideas y pinceles en el pelo, se le encendía la cabeza en llamas y se fumaba la melancolía de un cigarrillo inhalando el poco tiempo que le quedaba antes de encararse con el Kilómetro 21. Que no sabíamos siquiera si era posible calificarlo con algún adjetivo.

A baldados de Sangre. De ecolines multicolor. De casa de Terror.
A baldados de sangre que se le escurría por el cuerpo cada que la ducha se la tragaba viva, de los ojos de M2 y de cada arañazo en su cuerpo.



Y a esos miles de baldados de sangre se hacía a la idea de que no quería estar anclada. Por que se sumergiría en el fondo del mar... Y el mar era el miedo en el que se hundiría si no navegara su balsa con cuidado sobre su superficie, siempre directo a un sol que no saldrá jamás.


A baldes y baldes de la Verdad que se derramaba y le zumbaba la cabeza. Envuelta en llamas... Envuelta en fuego. Hirviente. Hiriente. 


Cruda y Pelirroja.

Envuelta en llamas y bañada en Sangre.

Como siempre.

 









15.7.12

Compañero de Cuarto.

No tengo ni la más mínima intención de lastimar a nadie. Pero a veces la gente se lastima sola sin que yo haya hecho nada al respecto.


Solo deseo con el corazón que estés bien. Y que día a día se supere cada dolor y cada lágrima.


Te Quiero Mucho. Y eres importante. Pero la decisión de que el dolor continúe siendo parte de tu día a día y hasta te quite el apetito... Se sale de mis manos, por que es enteramente tuya.


Estaré siempre que me necesites. Pero no soy tan fuere para verte  destruido cada día que este ahí para ti.


Te deseo la mejor de las suertes, la mejor de las vidas, el mayor de los éxitos y las mejores cosas de la Avenida. Pero no puedo ahondar más en tu dolor... Ni menos convivir con el cada que te miro a los ojos.
Dolor que al parecer aunque esté lejos de ti, hasta aquí llega y aunque he buscado refugiarme, también me hace demasiado daño.



Podré ser fuerte y dura y una Pelirroja grosera y ruda, pero hay cosas en la vida y en la Avenida que logran acabarme los nervios y atormentarme la cabeza hasta el punto de derramar lágrimas por ellas... Y tu dolor, tus lamentos, tus quejas, tus lágrimas, tus " Qué Hago" y sobre todo tu enorme e infinita tristeza y el ancla que le colocaste a tu vida con todas estas cosas, me pueden más que el miedo, más que cualquier otra cosa que me lastime, me lastima verte mal. 


Por que aunque sé que no es mi culpa, me siento culpable. Por que sé que no estás acabado por mi. Por mano mía. Pero sí aseguras que por mano mía podría salvarte y mágicamente todas estas cosas cambiarían de sopetón. Que tu felicidad está en mis manos y yo me miro los diez dedos y en realidad no la veo.
Y creo que la felicidad de cada quien, está en su fuero interno, muy dentro gritando " Aquí! Aquí!"
Pero al parecer te llenaste de tantas cosas malas hasta el fondo, que se ahogó la tuya y dejó de gritar.

Y ¿ Por qué me siento culpable? Por que se supone, tengo la solución en mis manos, pero estaría arriesgando no sólo mi futuro ni mi vida sino mi felicidad si decidiera llevarla a cabo.



Ese pequeño y diminuto rayo de felicidad, medio quebrado dentro de mi que ya ni gritaba tampoco, ese que con semanas de soledad y largas conversaciones conmigo misma he logrado encontrar al armar pieza por pieza del rompecabezas del alma en el que me convertí hace ya tiempo.


Y por pequeño y diminuto que sea ese rayo me aferro a el como un náufrago a una estaca de madera en un mar abierto... Por que quisiera ver como ese pequeño rayo aunque sea capaz de desaparecer con cualquier tormenta, puede crecer y puedo armar las piezas del rompecabezas y en algún momento ser feliz ... De verdad.


Y sobre todo tener la posibilidad de decir que fui yo misma quien me tendí una mano cuando me tropecé en el pavimento y que juntas la Pelirroja del espejo y yo nos armamos la una a la otra.


Sé que es difícil. Nadie dijo que NO lo sería. Sé que todo el tiempo dices " Me duele", " Qué Hago" " He Cambiado" y que sobre todas estas siempre dices " Pero Entiéndeme".


Tu dime.
¿ Quién podría entenderte mas que yo?

Y en realidad ENTIENDO que el dolor se trepa dentro y se acurruca para jamas salir. 


Pero estoy cansada de tener que ser siempre quien entienda. Quien haga algo para solucionar la vida de las personas a mi alrededor. Quien de un paso primero para ver como NO se desmorona el mundo en que vive. Ser siempre yo la novata que tiene que aprender a comprender las cosas que no puede entender el resto de la gente.


De ser el Pequeño Larousse del pasado y el futuro ( Por que jamás me hablas del presente) teniendo que responder a todas las preguntas dolorosamente incómodas, que a ciencia cierta NO se siquiera si son preguntas. Por que el fantasma del signo de pregunta (?) nunca se hace presente al final de tus frases y termino creyendo que estás afirmando algo, que al final del día me deja con el quicio regado en el suelo y el Apellido a flor de piel.

¿ Por qué? Por que me siento juzgada. Por que tus peguntas afirmativas no hace ni logran mas que hacer que mi cabeza de mil vueltas a algo a lo que NO le tengo  RESPUESTA.

No sé si mañana lloverá. NO sé si hoy lloverá de hecho. No sé si en dos meses yo esté viva siquiera. 

Como es que tu SÍ tienes la certeza de que en dos meses habrá alguien nuevo caminando en mi Avenida, que próximamente voy a estar junto a quien me esté hablando, o que por que decida salir con alguien quiere decir que mañana vamos a andar juntos...

¿ COMO?

No sé. NO tengo una bola de cristal como la tuya para andar prediciendo el futuro de la forma mas PESIMISTA que te hayas podido inventar. Dejándote llevar por el dolor y masacrándote, flagelándote con el pasado y apuñalándote con el futuro. Por que como dije, el presente es como... No sé, el triángulo de las bermudas. Sabemos que está pero según tú no existe. Solo hay dos cosas, pasado lleno de cócteles de errores y futuro lleno de angustias y para darle el toque final, MAS DOLOR.
Ese PÉSIMO Compañero de Cuarto que escogiste para vivir con el todos los días. Y sobre todo, pasárle sus malas rachas, sus chistes pesados del futuro y como no, su pesimismo que es casi igual al tuyo.

Cuales son las ganas de darte duro cada día pensando en que en quiensabecuantotiempo voy a estar con alguien mas. ¿Qué carajos ganas con pensar en esas ESTUPIDECES a parte de LASTIMARTE tu solo?
Te quejas de que te duele. Pero al parecer no haces nada al respecto para ayudarte a ti mismo y esperas que la solución la tenga yo, fingiendo que nada pasó y que de repente volvemos a lo mismo, justo cuando yo estoy, fuera de rota, cansada y ya adolorida y MAREADA de darle las mismas veinte vueltas al asunto del FUTURO.

Y del Futuro, solo me importa el País del Sol, La Avenida, Ácida, Chema- Madoz y mi diminuto rayo titilante de felicidad.
¿ Dónde mencioné a alguien mas?

Seguramente, como me prometí a mi misma decirte la verdad ante cualquier situación...

NO voy a negar que seguro llegará el momento en el que conozca a alguien. Que me llame la atención alguien. Que quiera a alguien. Que me saque el corazón roto a pedazos y se lo entregue a ese alguien.

El momento, seguro va a llegar. PERO de algo estoy segura. Ese momento no es hoy, ni mañana. Ni en un mes. Ya a partir de ahí, NO SE  en qué momento vaya a suceder. Ni mucho menos voy a saber quién carajos es ese " Alguien".
Y si yo no tengo idea. No sé como es que tú estas tan seguro de que en dos meses va a pasar esto, aquello, lo de mas allá y con nosequiénsito.
¿ Para qué demonios te atormentas con películas que ni siquiera yo puedo armar de mi futuro?

No entiendo. Y ya no quiero darle mas vueltas a las cosas. ¿ Que cosas? ESTAS cosas. Todas estas cosas que me tienen al borde del vómito de andar pa'rriba y pa'bajo con ellas.

Siempre escribo en tercera persona. Siempre he dicho que la Pelirroja esto y aquello. Esta vez me senté en el suelo a escribir con voz propia cada cosa que siento.

¿ Y sabes que siento?

Siento que todo esto es mi maldita culpa. Que poseo soluciones para ello pero sencillamente NO las voy a usar por un capricho de alguien que desperidició la oportunidad de su vida y ahora pretende recuperarla con solo afirmar que ha cambiado.

Y si, es crudo. No volveré a decir ese tipo de cosas. Pero es que no puedo inventarme otra historia por que esa es la VERDAD. Y la verdad mientras mas roja y mas espesa en el suelo y en el cabello de la No Rubia, mas duele.


Y en otras palabras... ME DUELE. Me duele verte estancado con tantas cosas maravillosas alrededor. Me duele que me atribuyas tu felicidad cuando esa la tienes que encontrar por ti mismo. Me duele que, justamente cuando ya no es posible, si quieres hacer las cosas perfectamente. Me duelen tus quejas, tu maldita bola de cristal que no sé como demonios predice mi futuro en pos de lastimarte y pintar mil y un posibilidades de que TU te sientas mal, posibilidades en las que SIEMPRE en dos meses o en quiensabecuando, estoy con alguien y tu estas llevado del Demonio. Me lastima tu tristeza. Me duele enormemente.

Y ya NO se qué hacer contigo. Por que al parecer nada de lo que te digo funciona, y este es mi último recurso agotable para que entiendas varias cosas. 

Como que NO puedes saber el FUTURO. Que el MUNDO no se está acabando. Que tu felicidad NO soy yo. Y sobre todo, con lo que empecé a escribir esto. Que la elección de seguir arrastrándote en la miseria del lamento y mortificándote con pajasos mentales de un futuro que al parecer solo tu conoces... La elección de seguir en las mismas, o pararte ES solamente TUYA.

Y que me duele. Por milésima vez. Que tu dolor llega hasta aquí y me lastima.
Y que yo no escogí dejar todo el dolor atrás y buscar mi felicidad, para que un pasado que ya PASO y un futuro que no conozco pintado por ti, me entristezca, me desespere y sobre todo me DUELA.
Yo no escogí refugiarme en mi para seguir sintiendo dolor por todo. Para que se me siga crispando la espalda de la ira ni para que me asalte un dolor de cabeza con preguntas afirmativas que mas que dolerme me OFENDEN.

Por que es triste. Y me duele...

No quiero ya mas preguntas
No quiero mas malditas afirmaciones...

No quiero darle mas vueltas a todo, otra vez. O vomitaré. En serio.
Así que si de verdad de alguna manera te importa todo esto, porfavor
AYUDATE A TI MISMO.

Por que todo lo que YO hago NO sirve 

Y no pienso tomar la única solución de salvarte que me diste.

Por primera vez, contigo
Mi pedazo moribundo de rayo de felicidad va PRIMERO.
Y haré lo imposible por aferrarme a el.
Por que no sé tu pero yo, no quiero mas al Dolor de Compañero de Cuarto.

Te Quiero.


Una No Rubia.



6.7.12

A gritos, a dolor y a cigarrillos.


Hay una chica pelirroja, desmayada en medio de la Avenida...

Y se paraba de la camilla a los gritos luego de que le perforaran uno de los 5 sentidos. Los demás se le adormecían en un vaivén de sensaciones, mientras se le subían siete mil hormigas por las manos y las rodillas le flaqueaban. Se le atontaba la sonrisa y en la mano derecha la abandonaba la fuerza con la que apretaba ya sin ganas un fragmento de Typografía.

Le zumbaba la cabeza, envuelta en llamas como siempre, de tanto darle vueltas a miles de asuntos. Mientras el Esquizofrénico se seguía dando golpes contra las paredes mullidas de su cabeza gritándole a una almohada " Van 10 Van 10 Van 10!"

... Diez agujeros que le recordaban que seguía viva. De pié en el Kilómetro 20 encarando La Avenida de la Vida.


Y antes de que la aguja le atravesara el oído, la tarde la había envuelto en miles de familias Typográficas y el humo de un sinfín de cigarrillos que todavía la hacían sentir esa
PAZ totalmente inconsecuente con la situación que se le venía derramando encima en medio de la Avenida...

Se le derramaban recuerdos encima, como los baldados de sangre que le caían en la cabeza al rededor de cada mes y acababan pintando su cabello a color verdad. Cada ves una verdad mas cruda, mas verdadera.

La verdad es aquello que no miente, pero crees que siempre anda mintiendo.


Los recuerdos, todos y cada uno igual de lacerantes e inocuos. Moribundos que acababan suicidándose en el lamento, dónde yacía la más triste historia de un uno sin dos y de una No Rubia lastimada y adolorida. Que ya no le provocaba mas que comer KornFlakes con Vodka o desarmarse a si misma en un rompecabezas, una vez mas y pegar con cinta adhesiva cada pieza.

Con las piernas y la espalda llenas de remiendos, los sentidos atontados y las manos crispándose en un puño por antojo del dolor, se fumaba uno que otro cigarrillo para relajarse y dejar de darle vueltas a todo en su cabeza. 
Si das demasiadas vueltas, obvio te mareas. Y todos sus pensamientos ya se encontraban lo suficientemente mareados como para vomitar un montón de respuestas que no le iban a servir de nada.


... La tarde estaba para muchos besos y un cigarrillo. Pero se prestó para muchos cigarrillos y ningún beso.

Como con el sentido agujereado colgándole de el izquierdo ( el lado ) se paraba del suelo a estirarse y mirarse las heridas, cada una firmemente cosida con hilo y jirones de piel pálida que se mimetizaba con el resto...
Y dejó de darle vueltas a todo, el Esquizofrénico dejó de gritar y del dolor, se quedó dormido. Y ella podía seguir caminando hacia el frente de la Avenida donde ...

Oh ... No.

Más adelante, así como le dolía la barra metálica que tenía atravesada en medio del sentido, como un demonio... Se dio cuenta que ya podía ver un punto casi negro a un lado de la Avenida.
Y qué más podría ser. Qué iba a ser más que algo que ya esperaba y no se le hacía ajeno.

Más allá de los 150 metros de vida. De jirones de piel, de un Imbécil, de Un Extranjero, Dos Siameses, De M2 y los mil rayas. Más allá de cigarrillos y Typografía.

... Más allá de la Dinamita y la Avenida.
Se encontraba el endemoniado letrero que le decía que se le acababa un Kilómetro mas en la Vida. El Kilómetro 21 se erguía en ese letrero y había mucho que caminar y todavía, mucho que aprender, llorar, sufrir, derramar ...

Mucha verdad con la que seguir pintando su cabello.
Así como esa tarde que la Typografía dibujó tinta sobre la tinta. 



Así como el Extranjero no le daba la gana de salir de su Avenida...

 Le pedía consejos a un Gato y el le respondía


Que en el próximo Kilómetro
encontraría quién desnudara sus remiendos... Y la quisiera con heridas...


Igual de pelirroja, 
igual de rota y destruida.



24.6.12

The List

1. Dejar de DECIR.



2. Dejar de BUSCAR.



3. Dejar de PROPONER.


4. Dejar de MALGASTAR.


5. Dejar de PREOCUPARSE.


6. Dejar de CONTAR.


7. Dejar de PREGUNTAR.

8. Dejar de ESTAR.


9. Dejar de RECLAMAR.


10. Dejar de EXCUSARSE.



*No puedes seguir buscando excusas para lo que quieres en la Avenida. No existe excusa valida para no ser feliz*

P e n s a r

La gente que piensa, se mete en problemas.
Grandes. Pequeños. Largos. Anchos. Después de todo, son problemas.

En el momento ni le gustaba pensar ni le gustaban los problemas, del calibre que fueran.

No tenía nada que pensar, si se iba a poner el título de sincera.
La única cosa, tangible o no, en la que pensaría sería en que

Quería mas que cualquier cosa,
SER FELIZ

...Y por lo único que lucharía, sería por cada día mas encontrar cosas que la ayudaran y la hicieran SERLO.

Cosa que desde hacía ya unos 180 metros, no era. Era como si a esa felicidad se le hubiera perdido el tiquete de llegada. Como si a todo aquello que hacía también varios metros la hacía tan inmensamente feliz, unos meses antes de que acabara el Kilómetro 19 le hubieran cambiado el chip.

Por que ASÍ ERA. No había otra explicación más lógica. La gente cambia, las personas cambian, la comida cambia, la música cambia. Y en realidad se quedan en un lugar o están en constante cambio. Pero eso no, había dado un giro nauseabundo de 180°  y ella acababa por desconocerlo del todo.

Pero en fin, pensaba demasiado.

En medio del camino cuando se sentó a darle vueltas al asunto de no ser feliz y de estar aburrida generó una lista de pasos que seguiría seguramente más adelante unos 7 u 8 metros más adelante para lograr estarse más tranquila y más feliz.

Por que más que aburrida se había cansado, física, emocional 
( sobre todo eso) y mentalmente de seguir en una lucha constante donde la lucha y el no decir nada eran inversamente proporcionales al cambio. Al avance. Mientras más, menos.

Era como la " Ley de la Pelota"
Tiras una pelota a la pared, suave, luego duro y por último MUY duro.
En la primera, se devuelve suave y no regresa a ti.
En la segunda, regresa con igual fuerza a ti, igual de duro.
Y en la última, regresa pero te cachetea en la cara.

...La ley de la pelota funciona. Pero es muy difícil aplicarla consigo mismo.

Como no pensaba pensar, se había sentado a coser sus heridas. Las heridas que nadie mas cosería por ella con pedazos de piel para luego cuidar de ella y que se sintiera mejor. Se sentaba a coser sus heridas arrancándose pedazos de piel aún viva de donde la madre tierra color canela claro todavía estaba intacta y no había una sola cicatriz, ni una sola gota de tinta.

Le hacía demasiada falta sentirse bien. Le daba demasiado duro el día a día donde no era capaz de ser feliz constantemente y donde cualquier cursilería la reventaría en llanto.

"... Llorar día por medio y ser feliz a medias y no en serio"

Acababa de sentirse tal cual la canción que decía " Doc. Hay un hueco donde antes había algo. Doc. Hay un hueco donde antes había algo."
Y claro que lo había de no haberlo habido no estaría extrañando un sinfín de cosas ni se estaría cosiendo las heridas abiertas por que ya estarían cosidas de hecho.

No estaría frente a la Avenida sin querer caminar con nadie de la mano ni ver mariposas ni nada parecido. Daba la casualidad de que se había cansado de eso y también de casi todo. Casi. De todos. Casi. Que lo único que podía tener en la cabeza era el Esquizofrenico y unos cuantos amigos viviendo en un cuarto arrendado.

Se sentía caer. Hondo, largo y profundo. Como en el hoyo que cayó hacía tanto.
Sentía la ardua necesidad de volver al País del Sol donde cada metro era por difícil, muy emocionante y donde cada trazo se hacía vida para cada una de las maravillosas entregas.

No sabía que hacer y en realidad, no quería hacer más. No tenía más fuerzas sino para coser sus heridas, afrontar el cambio y seguir caminando. Por que por mas que quisiera no quería del todo querer aceptar que las cosas se estaban acabando y la única salida era girar el chip otros 180° Nauseabundos para que todo volviera a estar en su lugar.


Sólo tenía tiempo para pensar. Tiempo y amigos.

Todos esos que se fueron de la Avenida habrían de ser reemplazados por personajes muchísimo mejores y quizá con cualidades aún más fantásticas que tener orejas de gato o quizá un hacha con un mordisco.

Una pequeña Chispa iridiscente color violeta, un par de gemelas siameses, pegadas por los brazos como cogidas de gancho,una piloto de avión que surcaría el cielo de la Avenida en cuanto la otra, Burja y Medium de profesión averiguara la manera de que una estuviera en la Avenida y la otra en el cielo, sin separase un centímetro y medio. 

Y muchas otras personas que re aparecieron en la Avenida. Que se hicieron tangibles justo en el instante en el que ella los necesitó más. Los quiso más.

Y cuando la aguja dibujada por el lápiz en su pierna pasó por el último jirón de piel que se cosía a si misma, se levanto. Miró hacia adelante y se sacó todos los pensamientos de la cabeza. Todos y cada uno los metió en su bolsillo justo junto a su pedazo de corazón. Roto a pedazos de dolor.

Las personas que piensan se meten en problemas.



Cuando se sacaba los pensamientos, se dio cuenta que en realidad, solo se sacaba UNO.
Lo sacó y lo sostuvo con ambas manos frente a si misma. Era pequeño y tembloroso y aún se movía. Pero sabía que con el tiempo, las lágrimas y la decepción creciente metros tras metro había ido enfermando y muriendo lentamente...

Igual que ella se sentía solo. Igual que ella, se sentía aburrido y triste en medio de esa cabeza, donde no hacían nada mas con el que pensarlo y darle muchas vueltas hasta marearlo.
Y mientras lo miraba, se lo llevó al bolsillo. 

No tenía en realidad nada que pensar, ni darle vueltas a ese pequeño pensamiento adolorido en su cabeza. Se rehusaba a seguir luchando sin ver cambios, no por que no quisiera, sino por que ya no tenía fuerzas más que para seguir caminando. También se resignaba a NO seguir esperando ALGO que evidentemente no iba a suceder a menos de que por magia, o por alguna cosa parecida su suerte cambiara y aquel chip girara otros 180° grados.



...Todo le daba vueltas, y el hacia también muchas vueltas. ¿Qué tan complejo podía ser voltear un CHIP?


Por que a pesar de no pensar y a pesar de todo seguía sintiendo demasiado. Demasiado para no hacerle caso y justamente por sentir demasiado, era que la lastimaba demasiado la ausencia y la soledad. Y acabaría escogiendo esto día tras día, si seguía esperando que cambiaran las cosas. Y de seguir así, seguiría aburriéndose en cantidades industriales de las cuales no le quedaría ya fuerza ni pa' caminar.

Y cuando terminó de considerar si pensar o no, movió un pié y echo a andar en su Avenida, con la espalda y el pecho adoloridos, pero seguros y cosidos firmemente para luego cicatrizar. Y mientras caminaba, si pensó en algo...



Solo quería ser feliz y mucho. Y todo, todo lo que eso abarcara sería bienvenido.

Y caminando siguió sonriendo, así no fuera del todo feliz sino a medias.
¿ Por qué?
Por que era muy, muy buena sonriendo.






Un Imbécil Más. Una Rubia Menos.

Se paraba en la Avenida, con el cabello encendido a color verdad. 
Como todo lo que tenía adentro. Como esa sensación que no sentía hacía tanto tiempo e instantáneamente de un instante al otro, sintió ese día.

... Con el humo del cigarrillo y los pocos tragos a las malas.


Había pasado ya demasiado tiempo desde que ni pensaba en voz alta ni se sentaba a escribir extensamente qué le pasaba por la cabeza. Posiblemente por que fue a parar al país del extranjero dónde ni podía ser ella, ni podía ser alguien más. 
Muchas cosas habían quedado perpetuamente olvidadas en el asfalto de la Avenida hacía ya muchos, miles de metros atrás.

Ya no había Arquitecto, Bailarina, ni la Niña de los ojos de Cielo. Ya no había Chica con orejas de Gato y tampoco había Psicópata ni Lunática.

Ya no había Cielo, ni Luna. 


Y fue una madrugada donde una Chispa desconocida le contó que su pasaporte en el extranjero, había caducado. Y tenía que afrontarlo. Así es y así se queda.
Para no perderse mucho, se aseguró de que estaba en el lugar correcto en el metro correcto.

...De pronto podía empezar a caminar hacia atrás.


Efectivamente, se encontraba en medio de el, no amenazante, sino deprimente Kilómetro 20, pasando ya los 100 metros donde en algúno de ellos, primero le hicieron zancadilla, tropezó y se llevó media cabeza.

Y más adelante, del golpe, sus cabellos Rubios se tiñeron a color verdad.
Así, tal cual. Al antojo de un golpe había dejado de ser " La Rubia de los Zapatos Rojos" y pasaba a ser... Bueno, a no ser Rubia en todo caso.



...Dinamita. Heroína. El cuento de la Heroína.

Y en eso comenzaba otra vez a escribir. En que por enésima vez en la Avenida, no tenía ni la más remota idea de qué hacer al respecto con su pedazo de Corazón de Opalina. Ya gastado, frío y decepcionado, en un bolsillo. Por no decirle roto a pedazos de dolor.

Había ya pasado mucho tiempo en el extranjero, con el extranjero. Esperando que de algúna manera otro país pudiera darle más felicidad que la Avenida misma. Que ya ni fuera cielo ni Avenida sino algo más. Algo detrás del asfalto que la hiciera sonreír como cuando el extranjero le entregó el pasaporte y le dio la mano para caminar con ella SU Avenida.

...Cuadráte bien en tu Avenida, Carlina


Pasó así. Como de la nada. De zopetón pensó en romper el pasaporte y mandar todo lejos, a los millones de Kilómetros fuera de la Avenida, donde solo había arena y nada mas.
Por que se había topado con algo mucho mas grande y seguramente mucho mejor que cualquier hueco, que cualquier país extranjero, que cualquier Psicópata y que Cualquier Recuerdo Muerto.

...Que por cierto, acababa de volver a pisar su Avenida como si en el Kilómetro 18 NADA hubiera pasado.

Esta vez el cuento de la Heroína protagonizaba la parodia comedia dramática de uno de los metros más extraños que había vivido. Y creía haber encontrado al adicto perfecto. Pero este resultó ser inmune ¿Cómo? Hasta ahora no encontraba la respuesta a eso y a muchas otras inquietudes de las que le pasaba lista el esquizofrénico en su cabeza. Y no pensaba resolverlas hasta que los Monstruos a Rayas se tragaran de una vez la última Zanahoria del desayuno de esa noche, o hasta que los ojos de Madoz fuesen canicas de verdad y no pareciera que lo fueran.

Con los brazos y el pecho llenos de tinta, determinación y Actitud, para NO bajar la cabeza, puso un pie en la Avenida hacía varios metros atrás. Incluso, acabándose la amenaza del Kilómetro 19, mas o menos. Menos o mas. De todas maneras la pisó y eso fue lo que importa. Ese, ESE fue el acabose del principio.


Lo de más no importaba, por algo estaba de más.

... Por que no había podido mantener a nadie en manos de la Heroína.
Y quienes la probaron, acabaron por ser inmunes.


Quizá había otra droga mas fuerte. Habría de pensar que " cada quien tiene su heroína" 
Pero no quería responderse eso, ni tampoco quería responderse lo obvio. Andaba aburrida en el extranjero, con el extranjero y lejos de su Avenida.

Heroína. El cuento de la Heroína.

La gente que consume Heroína, se convierte en adicta al instante.
Solo basta con probarla un par de veces, o quizá una y es suficiente.
El primer inconveniente es que una vez adictos, necesitarán más para saciar su adicción y tendrán que pagar el precio para conseguir así sea pocos gramos para lograrlo.
El segundo, es encontrarla, si tienen cómo pagarla. Por que de algo es seguro y es que es difícil de encontrar.

El cuento de la Heroína.

Entonces ya es elección de cada quién ver si se traga el cuento. 
Era un imbécil mas después de todo. Un imbécil mas que no se sabía por que razón compró casa justo junto a la del Esquizofrénico. O le regaló un libro, o pagó rentado un cuarto en la cabeza de la NO Rubia, que ahora, para decir mas verdades era Pelirroja. Pelirroja Dinamita.
Compró casa con un solo cuarto dónde seguramente ni el tenía idea que se andaba metiendo.

... Y lo sacaba o pagaba viaje de regreso a la Avenida. Sin pasaporte de regreso. 

Era como magia. Era como... Como Vodka con Cornflakes. Era como... Como un Maracuyazo.
De esos que le decía ese día al Flaco para que no llorara. " Un Maracuyazo, Dos Maracuyazos..."
Y precisamente la fruta era Maracuyá y el postre era de lo mismo.
Era como... La sensación de tranquilidad que quería sentir hacía tanto tanto tanto... TANTOS metros atrás y venía esperando pero no. Como que se le retrasó el vuelo, o algo.

Era como comer minichips. Imparable. 
¿ Qué pasa cuando una fuerza imparable choca contra un objeto INAMOVIBLE?.
Ni idea. 

A la final no sabía como era ni qué era pero era algo que la hacía feliz y a la vez la dejaba iracunda por que no sabía que hacer al respecto. Ni siquiera sabía si ella se había comprado una casa en la cabeza de ese imbécil o si en realidad ella fue la que de la nada, arrendó una casa en su cabeza y se imaginó el resto del cuento.
Podía ser. NO sería la primera vez que se topaba con esa historia de enredarse sola en el hilo y acabar igual, desenredada y sola. Jajá. Era la típica historia para ir a dormir que le gustaba contar. Por que lo que no mata hace mas fuerte ¿Cierto?


Cuatrojos. Dos oscuros, dos rojos y envueltos en cinta adhesiva. De esos que se colocaba ella encima y veía de todo menos una Avenida. Y mucha tinta. Bueno no, en medio de toda la tinta, sobre todo ACTITUD. ¡ Qué para qué! Para no agachar la cabeza y encima de eso había dolido bastante. Una sonrisa perfecta. De cuento de hadas. ( Las hadas no existen )Bueno, de hadas no entonces... De... De película. De película latosa donde justamente hay una tonta que se queda con el imbécil de la sonrisa.
El problema, o uno de tantos, es que NO sabíamos ni sabía ella si le daban el papel en la película latosa, si ella era la tonta, o si ella solo era un espectador y veía a otra tonta quedarse con el imbécil de la sonrisota de película latosa.

-¿... Qué tiene mi sonrisa? -         Nada. [ Que me encanta ]
Casi igual de flaco que Madoz, con el cuerpo largo y la mirada como el Hueco en el que había caído hacía varios Kilómetros. Cual varios, como tres nada mas. Eso cuanto era ¿Unos 365 metros multiplicado por 3? Muchos metros en todo caso. Al carajo las matemáticas. La mirada. Como el hueco. Profunda y oscura.

Y no está de más que ese imbécil siempre estaba caliente. Caliente no en el sentido de la palabra caliente. De meterte en un horno con alguien mas y salir ambos rostizados. Caliente de que era cálido. De que en la Avenida llovía todos los días de la vida y todos los metros estaba empapados hasta el cemento. Y ella, claramente debajo de la Avenida ¿ Cómo mas podía estar, más que emparamada y con frío?


Y todavía mas en un país extranjero, donde todo era gris y por lo general nevaba en varias épocas del año. Las demás, eran épocas de sequía. Donde los besos se pedían a gritos y se daban con cuentagotas. Dónde los abrazos se susurraban y se daban sin calor. Donde nada. Donde se pedía. No se debería de pedir. Si se PIDE es por que FALTA. Punto.

Entonces a medio centímetro escaso de tocar las manos de ese... como sea, sentía calor.
Era el colmo. Por que todo era así y así se quedaba ¿ Qué podía hacer ella? Nada. Esperar. Que esperar a qué, a nada. A que como todo en la Avenida, surgiera por que le daba nauseas apurar cualquier situación. Si almorzaba y se revolvía para digerir mas rápido seguramente vomitaría. Entonces es como lo mismo. Le daba simples y llanas nauseas.

... Las cosas en la Vida y la Avenida se parece. En ambas situaciones, se dan. Fluyen.


Pero estaba ahí, en el cuarto arrendado, así fuera por imaginación suya o lo que fuera. Ahí estaba y NO salía, NO. No se sabe si no quería, si ella solita por tonta o por cualquier otro calificativo inferiorizante lo había metido a el ahí. Dentro de su cabeza.
Y de hecho no quería que saliera.

Lo que le daba vueltas con un par de alas y no, si
n una coronita ni varita mágica ( Ya establecimos que las hadas no existen) Era el hecho de que no tenía la más remota idea de que hacer con todo eso. Con la actitud, con la tinta, con los cuatrojos, con el calor, con que estaba aburrida y decepcionada en el extranjero y con la casa que este imbécil más había arrendado en su cabeza. Ah! Si claro! Y con el MALDITO zoológico que había metido no sabía como en su estómago. Por que las mariposas y demás cursilerías se quedaban cortas con esto.


No sabía qué hacer. Ni como averiguar si no estaba loca y se estaba inventando todo en un mal viaje de Vodka con CornFlakes y un cigarrillo. Ni sabía tampoco como averiguarlo a menos de que, por obra y gracia de ... lo que fuera, se lo dijeran.

No sabía que pensar, entonces no pesó.
No sabía que hacer, entonces ni hizo nada.

Sólo sabía sonreír así no estuviera feliz y siguió sonriendo.
Mientras se quedaba para en la Avenida, mirando un par de mordiscos en su hombro izquierdo.



Que la hicieron sonreír y ser un poco más feliz, después.








3.6.12

3 de Junio

Como a eso de las 3 de la tarde del 3 de Junio, fué la última vez que se decidió marcar al endemonioado teléfono celular.

Hacía unas 12 o 15 horas que había sabido de él y se había despedido normalmente, para seguir trabajando en las immediaciones de un bar por la Calle 10, donde las luces y el sonido no la dejaban hablar demasiado y Ácida sumada al peso del Flash le daban masomenos un Kilo de peso a su mano derecha.

Mietras de vez en vez, los ojos caramelo de Andrés se chocaban con ella y de vez en cuando la llamaban para seguir bailando.
Justamente cuando se daba cuenta que el cambio era posiblemente para bien y que las cosas podrían comenzar a mejorar

Repentinamente...



Lo último que supo fué que de por medio hubo una garrafa de aguardiente y ¿ Por qué no? un montón de imbéciles graduados de un colegio para Hipsters, hablándole estupideces al oído y seguramente llenándole la cabeza de un sin fín de Blaptica Dubia y Blaberus Giganteus que se le comerían el cerebro y la cordura a la mañana siguiente.

¿Cual mañana? - Ninguna. Sólo las 3 de la tarde cuando la ÚLTIMA LLAMADA de la Peliroja se hizo presente.

No volvería a llamar. No. A medida que su cabeza se incendiaba y las lágrimas la abordaban. 
Creía que iba a ser algo así como la exposición de Sophie Calle, donde en vez de relatar su viaje a Japón relató el dolor...

"Mi pequeña esposa..." 
Era lo que mas recordaba ...




No era capaz de maquinar con claridad. Y el delicioso fetuccini carbonara, (QUE SI ESTABA MUY RICO) que la mesera puso frente a ella solo logró distraerla del posrte y de la tomentosa realidad de que se le venían todos estos doce encima.


Doce. Doce. Doce. Doce. 


"Si lo repites muchas veces, ya no significa un número. Si repites muchas veces, pierde sentido la palabra."

Qué va!, Sabía que podía repetir Andrés muchas veces y por menos lógico que fuese, tendría un significado. retorcidamente extraño pero al final de cuentas un significado. De la misma forma que si repetía muchas veces el hecho de que DOCE AÑOS se le estaban haciendo lágrimas encima, acabaría LOCA y no olvidando que DOCE es un número, que cada uno de esos DOCE es un año y que cada año constaba de DOCE meses.

En conclusión, una tortura amedrentadora de 144 meses en los que seguramente unos 24, de los dos años que no se vieron... El por introvertido, por interiorizar y decidir ser un " Inner" de la sociedad y ella todo lo contrario. Por extrovertida, por exteriorizar y por escoger no poder mantener un bajo perfil frente a absolutamente nadie. 

Como quién dice la  "Outter" del paseo...


"Inner And Outter"

Bajaba del carro y se dio cuenta de que efectivamente era cierto.
La goma azul que sujetaba su cabello de fuego afloró lágrimas y más que todas esas que se habían derramado a lo largo del día, la ira le empezaba a subir las venas.
Y sin siquiera poder vislumbrar si efectivamente había alguien, como cual demente comenzó a gritarle desgarradoramente y con el llanto en el cuello a la casa que tenía en frente. A las dos ventanas y seguramente al gato de ojos de canicas que había escondiéndose en algún lugar ahí dentro.

"¡¿Es EN SERIO?!..¿RICARDO ESTO ES EN SERIO!?"

Y como si la casa ni la oyera, nadie le respondió.
Pensó lanzar cosas, pensó en lanzar la goma para el pelo. Pensó.
Y mientras mas pensaba sus pasos iracundos y las lágrimas ya la guiaban camino abajo. 

"Caesalpinia Paraguariensis...
 - En el recorrido a mi casa, hay 19 Árboles Amarillos. El que hay diagonal a la puerta, es el número 20 - "
No quería, pero tenía qué. Ah! Que el idiota este es " muy impulsivo" y por lo general toma decisiones a la ligera.
¿A la ligera? Se había tomado MUY a la ligeraMENTE unos cuántos años que llevábamos encima. Y por más que Germán, si Germán... ( Esa voz de la sabiduría absoluta, quien sabe por que carajos ) lo DEFENDIERA a toda costa y apelara a su favor con calificativos como " Impulsivo", " Emociones Volátiles" y demás, La Pelirroja sencillamente NO podía pretender que sucesos como ese y otros mas, siguieran sucediendo cada dos días...

Entonces en medio de la compasión se abrió paso, como de casualidad y por asomo la sensación de querer hacerle pagar a la gente por su sufrimiento.
Entonces consideró que, si hablábamos básicamente... Hay ciertas cosas que ni por impulso cabe hacerlas para arrepentirse el día siguiente ¿ No?
"Ve y clávate un abre sobres en la yugular por que eres un imbécil impulsivo y en el hospital decide que quieres vivir...."

NO. Esas cosas NO se hacen... 
Resultaba demasiado para ella. Que en mil y un ocasiones hizo saber que detestaba la gente cobarde. Como Paula, sin argumentos para destruir una amistad, y con su corrillo de amiguitas que esperábamos ALGÚN DÍA  no le metieran la misma puñalada a ella por la espalda. 
Como Giovanny, como Carlos.
Todo el desfile de cobardes con los que se topaba en la Avenida.

"La gente que tiene el CULO de paja, no se acerca al fuego... Bien HECHO. Mi cabeza siempre está en LLAMAS."

Pero NO, el NO quería dar la maldita cara. El quería dar a entender que se había acabado y que no había que más hacer. Y listo! 
En el momento justo donde ya no habrías aguantado mas!, Justo donde te pudiste haber quebrado y utilizar mil y un palabras arrolladoras para hacerme sentir la persona mas MISERABLE del mundo (¿LO SOY?) 

¿¡Por que no lo dijiste ANTES!?

Y cuando colgó el teléfono por que, si, esa voz de sabiduría que defendía a ese MALDITO COBRADE no tenía idea de que decirle que hacer... Ella misma tomó una decisión.

Es que NO puedes decidir tirarte al río lleno de pirañas y luego acordarte que quieres vivir.
NO puedes beberte un litro de Cianuro y decir " Ups! No yo tengo que trabajar mañana!"

NO puedes escoger terminar una relación asumiendo una grán madurez y determinación para que al día siguiente digas " Jueputa, la cagué! Que hice ... No, venga mentiras, VOLVAMOS"

NO.

Pero SI podés mandar una amistad de DOCE años a la mie*da, donde nunca hubo peleas ni discusiones ... Un Domingo 3 de Junio, suprimiendote de la Avenida ... Así sin más ni más...
SIN EXPLICACIÓN ALGUNA.


Claro que podés. Lo que NO podés hacer ... Es venir cualquier otro maldito día a pedir perdón con el trasero entra las patas y en la frente un gigante y enorme "ME EQUIVOQUÉ"

Asume tus decisiones en la vida. Con madurez, determinación y un poco de valentía. Mas adelante eso te hará una persona mejo. Que va, cual persona, a partir de HOY, un imbécil mejor.


A D I O S