"Y en un momento de esos donde ni él podía entender qué carajos le pasaba por la cabeza, se miró un hombro y cayó en cuenta ..."
De que en La Vida, como en La Avenida... Como la Y que le dividió la existencia a la Pelirroja...
Había cosas de las que no podía escapar.
Lo agarrarían por los tobillos y lo acribillarían, dejándole aún mas grande, la desesperanza en el pecho...
Por que esta vez, no era cuestión de hacer.
No.
Ni de correr, o pensar en tonterías, estupideces o pendejadas...
Ya no podía huirle a "no hacer nada".
Y con no hacer nada, algo ya estaba haciendo"
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