21.3.13

Conocer Te.




No le pregunten ahora, por que no respondería, si fuera tal el caso. Aún no sabía qué quería de el ni para qué lo quería... ni era el momento de estar segura de lo que quería.
De pronto quería sushi.
Había comprado un cuenta gotas y no dudaría en usarlo.

                        Posiblemente se estaba desanimando de todo esto... 
                                              Aunque no del todo.
Quería un par de costales de tiempo para darse la tarea de conocerlo.

Quería conocerlo, realmente quería hacerlo. No sabía que tanto desde hacía 4 Kilómetros, pero quería conocerlo AHORA. El ahora es sumamente diferente. Maravilloso. Tan maravilloso como conocer a alguien en un bus.


Quería conocerlo. Más. Menos.
Hacerlo un completo ajeno y un extraño, para disfrutar el hecho de volverlo a conocer tal cual era de arriba a abajo.
Quería descubrir esos pequeños secretos que luego con el tiempo se convertirían en claves personales, gestos invaluables que solo ella y él comprendieran...  De esos que te abren espacios permanentes en los recuerdos, de esos que pasan a ser claves que solo tu puedes reconocer, de esas que son respuestas a preguntas que ni él sabrá que había que resolver.

Quería saber quien era, aunque ya de sobra lo supiera. ¿Acaso podía decir que ya lo conocía del todo? En absoluto. Fingiría que no sabía nada de el para cerrar los ojos unos segundos mas en esos momentos mágicos donde descubría más y mas sorpresas en él. Como unos zapatos azul turquesa con negro... O cosas como el botón mas difícil de abotonar, sonidos extravagantes y unas rayas blancas.
Sí, así. Ese tipo de cosas.

Quería conocerlo. Con todas las ganas de mundo. Tenía tiempo para ello...
Quería enterarse de esos gustitos prohibidos que le avergüenza revelar al mundo,  fijarse en sus pocas palabras y descubrir la letra pequeñita de sus discursos donde se esconde la verdad de cuanto podía llegar a quererla...

Quería descubrir que la quería. Darse cuenta por el rabillo del corazón que no era totalmente indiferente y que ahí había algo... 
Quería conocerlo, hacerlo sin que le interesaran demasiado las coincidencias en una listas de libros, películas y bandas favoritas, hacerlo con la necesidad de encontrar algo que le gustara de su posible mal gusto, algo que no le gustara de sus buenas costumbres.

Quería conocerlo. Mucho. Poco. Nada. Demasiado. Totalmente. Plenamente. Foto - Gráficamente.
Ahí en el momento mágico donde el lente enfoca y el cuerpo obtura.
Justo en el instante en que se diera cuenta que al tomarse la mano sus palmas encajaban en las suyas.
Darse cuenta de que si el destino estaba de buen humor, de pronto querría también ver como envejecía la tinta en su piel junto con la tinta profunda en un estanque plasmada en la de él.

Quería conocerlo. De tal manera que la rescatara de ese coctail de estadísticas donde el todas las historias había un mal final, que le mostrara que ésta vez era diferente.

Quería conocerlo, de tal manera que pudiera describirlo tal cual en color y a un ISO200 a la perfección. Que pudiera demostrarle que no debía revolcar el mundo para hacerla feliz, por que ella con solo conocerlo a él era feliz sin necesitar revolcado el mundo. 


Quería conocerlo, al punto de tener la absoluta certeza de que él la conocía
 lo suficiente para sentirse feliz a su lado.


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