Le miraba los ojos.
Esos ojos oscuros y profundos que vio llorar una vez, una madrugada.
Esos ojos oscuros y profundos que vio llorar una vez, una madrugada.
En otra vida, tal vez.
Aquellos ojos que derramaban lágrimas de Adversidad incomprensibles, irrompibles. Como la frase que iría en su pecho atravesado por tijeras de acero.
Adversidad desatada por besos. Besos que gracias a Odín, esta vez, después de tres kilómetros le hacían sentir otra cosa diferente a solo sentir nauseas.
Se estaba mareando, igual que ella... De darle vueltas a todo.
De estar sumamente confundido.
Adversidad desatada por besos. Besos que gracias a Odín, esta vez, después de tres kilómetros le hacían sentir otra cosa diferente a solo sentir nauseas.
Se estaba mareando, igual que ella... De darle vueltas a todo.
De estar sumamente confundido.
Y todo se reflejaba en esos ojos.
Esos ojos que por mas dureza del cuerpo, eran realidad del alma.
Esos ojos que por mas dureza del cuerpo, eran realidad del alma.
Alma. Corazón. Honor. Lealtad.
Esos ojos. La pupila que descansa en la mira,
justo antes de apretar el gatillo.
Más allá del cigarrillo y la sonrisa demoníaca.
Le miraba los ojos. Esos ojos profundos con aquella chispa dentro, muy dentro.
.F u e g o.
Como las llamas de su cabeza y del fénix que traía sentado en un hombro.
Después de todo, ella era un fénix también.
¿No?
Esos ojos. Que si ella mirara dentro se podría encontrar el Séptimo Círculo del Infierno.
O a Asgard. O un gigante de fuego. O la Tercera Guerra Mundial.
O la ira. O el odio. O el amor.Los mas grandes que podía haberse encontrado.
Que le tomaba la mano y le mataba el ojo derecho,
Más allá del cigarrillo y la sonrisa demoníaca.
Le miraba los ojos. Esos ojos profundos con aquella chispa dentro, muy dentro.
.F u e g o.
Como las llamas de su cabeza y del fénix que traía sentado en un hombro.
Después de todo, ella era un fénix también.
¿No?
Esos ojos. Que si ella mirara dentro se podría encontrar el Séptimo Círculo del Infierno.
O a Asgard. O un gigante de fuego. O la Tercera Guerra Mundial.
O la ira. O el odio. O el amor.Los mas grandes que podía haberse encontrado.
Que le tomaba la mano y le mataba el ojo derecho,
mientras se dirigían los dos hacia el sonido del caos.
Que retumbaba al final de la Avenida.
Que retumbaba al final de la Avenida.
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