18.6.13

Se quería. Quiero.



...Se quería volver a quedar dormida y que un par de ojos marrones oscuros la estuvieran despertando cada media hora. Sabía que se quedaba ahí de pié viéndola dormir, a veces. Hasta dormida fruncía el ceño.

Se quería volver a quedar dormida bajo las tablas llenas de cajas y cosas arrumadas. A las 6 de la mañana y darse cuenta de que estaba tarde demasiado tarde.

Sería capaz de despertarse cada madrugada y ver aquel brazo derecho lleno de tinta y la espalda que le daban la espalda... Sin caer en cuenta de que ya estaba ella despierta.

Sería capaz de prender mil y un cigarrillos del mismo fuego hasta que fuera una foto y no se le olvidara
nunca. Sería capaz de acercarse a el halándolo de aquel martillo que le colgaba del cuello mil veces en el mundo.

Quería volverse a quedar dormida bajo las tablas 
llenas de cajas y cosas arrumadas.


Pero hoy estaba durmiéndose en su cama. Mientras unas botas y un genio de los mil demonios captados por una cámara Analógica ya estaban 
colgándose en la pared para acompañarle el sueño...


Enamorarse es algo muy serio...
- Tan serio que yo ya no quiero hacerlo.

Tal vez nunca fue que no quisiera. Se trataba ahora de que no podía.




Y en La Avenida es mas fácil luchar contra un no puedo, 
que contra un no quiero.

1 comentario:

  1. Je suis Cat mon ami.

    Querer quedarse en un dulce momento, siempre es un poco agridulce, porque cada momento se va.

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