1.10.13

Tres Palabras



"Se le venía atravesando en la Avenida. Como un maldito fantasma...."



Cohibido, casi desentendido de la realidad. En medio de la música. Esa para ponerse colérico y agarrar todo a golpes. La misma que tronaba en ella en medio de la materia gris, el cuarto acolchado del Esquizofrénico y los headcrushers del mismo color.


...Nunca hizo caso. Jamás. De todos los metros en los que lo había visto aparecerse, jamás había alzado la mirada. Estaba demasiado concentrada a su alrededor, en el lente o en el estado nauseabundo de su pecho...

...Donde las tijeras comenzaban a oxidarse, con el tiempo
Donde por los huecos que respiraba la herida y se escapaba 
algo de sentimiento, brotaba sangre y materia
En medio de hueso y ligamento, adheridas a ella de forma inquebrantable... 
A medida que cada metro oxidaba mas sus costillas, su clavícula... 
Corroía todo y todo comenzaba a pudrirse, 
con el tiempo, como todo...

Al final todo acabaría así ¿No? Pudriéndose.


Hasta que como balde de agua fría, de sangre, casi...

Ahí. En medio de la madera donde se le había roto el corazón una vez, le perforaron lo sentidos las palabras aterradoras que jamás pensó escuchar nunca en la Avenida.




"A Madness Shared By Two" 


Era ABSURDO. Ilógico y enceguecedor.  La cantidad de similitudes a cada paso eran ridículas. Como un chiste de mal gusto donde honestamente ella no sabía si reírse o llorar. 

Por que las cosas en la Avenida son ASÍ. Cuando menos las esperas, se introducen en tu cabeza como un tumor. Y ese tumor crece, como cáncer. No te deja... No te suelta.

Es un animal que alimentarás hasta el fin.

Llorar a cántaros por que esto se le sumaba a la tormenta que la preocupaba de maneras alarmantes e histéricas. Pero ya habría tiempo para eso... 

                                                                                                     ...Por ahora, él.
Él y la posibilidad de que aquello que buscó y jamás encontró, que literalmente estuvo frente a ella TODOS estos metros, se le tiraban encima y la dejaban sin aliento y gélida del susto.


Le temblaba el pecho de manera violenta. Arremetía contra ella el frío de aquella noche del infierno, donde en el último metro del mes, las tijeras atascadas dentro de ella se oxidaban cada vez mas.

Y en un atisbo de lucidez. En uno de esos horribles ataques de cordura, creyó sentir como se reventaban los ligamentos en su pecho, soltando metal del hueso y músculo.


Traía aquellas tijeras todavía. Pero seguía queriendo. A pedazos. A medias.

¿Que no se suponía que había alguien capaz de sacar esas tijeras?
                                                             ... Exacto. Lo había. Y ahí estaba... 
                                                                                 En ese sueño, haciendo CLICK a la perfección.


~ Los sueños son aquello proyectado a través de los ojos de un alma atormentada...
Los deseos mas sublimes y desesperados del corazón...


Y si puede soñarse se puede hacer realidad. Tangible. 
Masticable, claro. 
Como morder tan duro que despedazara la carne y la sangre lo bañara todo.

Si vieras lo bonito que se ve todo teñido de rojo. ~ 

Se sentía asfixiada. Se le escapaba sentimiento de los vértices que no podía llenar el metal en la herida. Se le iban muriendo las mil Polillas de la Muerte de hacía varios meses en el estómago, en las entrañas...

Y de la nada, algunas antes de morir incubaban huevos y los dejaban por ahí. Era como traer una pascua infernal y desordenada dentro, donde no sabía si buscar los huevos o no y si daba con ellos...
 ...No sabría si comérselos, dejarlos crecer 
o atacar de inmediato con pesticida. 

Y entre tanto. Estaba ahí! 
De pie en medio de la parada de autobuses con la mirada perdida y un cubo de rubik derritiéndose en su pecho. 

A veces, a ratos... Odiaba de manera casi que enfermiza la perfección 
de los detalles que le brindaba su desquiciada memoria fotográfica.

Por que perfectamente podía encajar a la perfección. Podía ser lo que le viniera en gana. Desde un superhéroe hasta un imbécil. Por que de alguna forma le agradaban los imbéciles y los superhéroes

De la manera mas absurda que la Avenida podía encararla con una Y en estos momentos, le trajo esto. Eso. Él. 
No podía quejarse en absoluto por que ELLA MISMA se lo buscó. 
Era uno de esos "Males Necesarios"

 (¿Seguro que era necesario?) (¿Seguro que era un M a l?)

De esos obstáculos auto impuestos, que uno sabe que se los buscó solo.

Podía ser lo que fuera, lo que quisiera. 
Pues ahora y solo en este metro, encajaba perfectamente sin huecos o hendiduras en las palabras "Alma Gemela" por muy cliché que sonara todo esto. Y muy raro que fuera, por que SI lo era. 

Y como si fuera poco, para colmo de males, aquel sueño de la manera mas descarada lo había situado en medio de todo, arrojándole a ella en las manos las tres palabras "Folie à Deux" 


















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